Manzanas y hierro

Una manzana puede no ser la fruta que Eva supuestamente usó para tentar a Adán, algunos eruditos de la Biblia afirman que fue una granada, pero las manzanas tienen mucha credibilidad entre los nutricionistas, médicos y sanadores naturistas, que las recomiendan por sus muchos beneficios para la salud. Altas en fibras dietéticas, bajas en grasas y ricas en vitaminas y minerales, las manzanas son una opción dietética saludable. El hierro, un mineral esencial, es necesario para transportar el oxígeno en el cuerpo. Aunque las manzanas contienen sólo niveles modestos, estimulan la absorción de otros alimentos.

Información básica y beneficios

Una manzana mediana contiene 0,47 g de proteínas, 3.1 g de grasa, 25.13 g de carbohidratos, 4.4 g de fibras y 18.91 g de azúcares, principalmente en forma de fructuosa. Las manzanas son bajas en grasas, bajas en sal y no tienen colesterol; sus razonables 95 calorías en cada una, las hace una ganga para los que hacen dieta. La pectina, una fibra soluble en las manzanas, puede ayudar a disminuir el perjudicial colesterol LDL. Al disminuir la absorción de fructuosa en el cuerpo, la pectina ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre; también ayuda a crear una sensación de saciedad que ayuda a evitar comer en exceso. Además, las manzanas son ricas en los antioxidantes quercetina y ácido elágico, que elimina los destructivos radicales libres del cuerpo.

Características del hierro

El hierro, un mineral esencial, es necesario para la producción de hemoglobina, una proteína que transporta oxígeno en el cuerpo; también es necesario para el crecimiento y la diferenciación de las células. El hierro dietético está dividido en dos tipos, como el hierro hémico, que se encuentra en la hemoglobina, en los alimentos animales como la carne, las aves y el pescado. El hierro no hémico se encuentra en los alimentos vegetales como lentejas y frijoles. Ciertas sustancias en los alimentos, como el ácido tánico en el té y el ácido fítico en los cereales, pueden interferir con la absorción del hierro. La World Health Organization informa que el 80 por ciento de la población mundial tiene deficiencia de hierro, con las mujeres en edad reproductiva con el mayor riesgo. La dosis diaria recomendada de hierro para los adultos es de 8 mg para los hombres y 18 mg para las mujeres. Después de los 50 años, los requerimientos para las mujeres caen a 8 mg por día. Los síntomas de deficiencia de hierro incluyen fatiga, debilidad, dificultad para mantener la temperatura corporal y la disminución del funcionamiento del sistema inmune.

Hierro en las manzanas

Con solo 0.22 mg de hierro en una manzana mediana, esta fruta no es rica en hierro. No obstante, el contenido de vitamina C de las manzanas puede ayudar a absorber hierro de otros alimentos que consumas en la misma comida. Aunque las manzanas no son una buena fuente de hierro, son ricas en otros minerales, incluyendo potasio. Una manzana mediana contiene 195 mg de este mineral esencial, que regula los electrolitos, o sales, en el cuerpo para mantener un ritmo cardíaco y presión sanguínea normales. El cobre también está presente, con 0.49 mg en una manzana mediana. El cobre es un oligoelemento necesario para que el cuerpo produzca hemoglobina, colágeno, mielina y melanina.

Investigación

La investigación científica ha demostrado que la vitamina C en las manzanas y otras frutas promueve el uso de hierro en el cuerpo sobrepasando a las sustancias que inhiben la absorción. "The American Journal of Clinical Nutrition" informa un estudio clínico de 1991 que incluyó a 199 voluntarios en el cual los investigadores encontraron que 30 mg de ácido ascórbico, o vitamina C, vencían los efectos inhibidores del ácido fítico de los granos de maíz o la absorción de hierro no hémico. El ácido ascórbico también funciona para superar los efectos inhibitorios de los taninos, y los autores aconsejan 50 mg de vitamina C con una comida como la dosis óptima para absorción.

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Escrito por carol sarao | Traducido por maria eugenia gonzalez