Cómo mantener a los niños tranquilos en la oficina

Llevar a un niño al trabajo puede ser un desafío, sobre todo si trabajas en una oficina tranquila. En muchos ambientes laborales se considera inadecuado traer a tu hijo o tal vez ni siquiera se permite. Sin embargo, para algunas compañías es aceptable que lo lleves de vez en cuando y de hecho puede resultar una sorpresa para los colegas. Según un artículo de Bloomberg Businessweek escrito por Claire Suddath y titulado "Bringing Your Child to Work -- Every Day?" ("Llevar a tu hijo al trabajo -- ¿Todos los días?"), algunas compañías permiten que los niños vayan a la oficina con sus padres todos los días para evitar la necesidad de una guardería. Con un poco de preparación y suerte, puedes mantenerlo tranquilo en el trabajo.

Nivel de dificultad:
Moderado

Necesitarás

  • Refrigerios
  • Libros infantiles
  • Juguetes
  • Alfombra o manta

Instrucciones

  1. Dale a tu hijo alimentos sólidos antes de partir a la oficina. Procura que su estómago esté lleno para que no tenga mucha hambre antes de que el horario te permita alimentarlo de nuevo.

  2. Guarda refrigerios, como una bolsa de uvas, rebanadas de manzana o paquetes chicos de galletas. Encuentra alimentos simples y que no creen desorden para llevar a la oficina y mantener a tu hijo satisfecho hasta su próxima comida.

  3. Trae juguetes a la oficina para que tu hijo se mantenga ocupado. Lleva los que más les interese o actividades que le tome tiempo para terminar. Según el artículo de Jill Friedman de Parents.com, "Bringing Children to Work" ("Llevar a los hijos al trabajo"), cuando llevas a alguien de menos de 5 años al trabajo hay una gran probabilidad de que termines jugando con bloques la mayor parte del día. Así que trata de encontrar juguetes con los que tu hijo pueda divertirse solo.

  4. Toma descansos. En lo posible, hazte algunos momentos de calma en tu horario en los que puedas llevar a tu hijo afuera o a dar un pequeño paseo por la oficina; así no tendrá que estar sentado por largos ratos.

  5. Lleva algunos de sus libros preferidos. Deja que el niño se siente cerca a ti y los mire. Anímalo para que invente historias a medida que observe las imágenes.

  6. Encuentra proyectos especiales para que tu hijo haga en la oficina. Dile que llene tu escritorio con suministros o que vacíe una caja de lápices y luego los vuelva a colocar en ella.

  7. Pon una manta o alfombra en la que el pequeño pueda tomar una siesta cuando se canse. Trae algo que le guste para dormir, como un animal de peluche especial o un arrullo para bebé.

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Escrito por rachel pancare | Traducido por laura guilleron