Cómo mantener a un niño en tiempo fuera

El solo pensar que se van a perder la hora del juego hace que lo niños comiencen a llorar. Tan solo la amenaza de sacarlos de la zona de juego, es suficiente como para ayudar a los niños a que cambien su conducta. Pero otros niños llevan las cosas hasta el límite, hasta que los padres los ponen en tiempo fuera, que es el tiempo para que el niño reflexione sobre lo que ha hecho equivocadamente y trate de corregirlo para la próxima vez. Hacer que tu hijo se quede quieto es esencial para hacer que esta técnica sea efectiva.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Silla
  • Cronómetro

Instrucciones

  1. Debes designar un lugar específico para el tiempo fuera, y de esa forma tu hijo sabrá dónde es y qué esperas cuando lo mandas a ese lugar. Una opción muy conocida es una silla de tiempo fuera, pero también puede ser un banquito, una esquina o algún otro lugar que te convenga dentro de la casa. Elige un lugar sin distracciones que hagan que tu pequeño se aleje de su tiempo fuera.

  2. Mantén a tu pequeño en tiempo fuera por un periodo corto. Parenting.org sugiere no más de un minuto por cada año que tenga tu hijo. Por ejemplo, un niño de tres años no debería estar más de tres minutos en el tiempo fuera. Si el periodo de tiempo es corto es más fácil para tu pequeño quedarse quieto el tiempo completo.

  3. Coloca un cronómetro cuando comience el tiempo fuera así tu pequeño sabrá cuánto tiempo tiene que quedarse quieto. Puedes decirle, “Tienes que quedarte quieto en tu tiempo fuera hasta que suene el timbre del cronómetro”.

  4. Mantente cerca de tu hijo si trata de levantarse antes de que termine su tiempo fuera. La página web AskDrSears sugiere que te sientes al lado de él y así podrás recordarle que tiene que quedarse en ese lugar hasta que el tiempo fuera termine.

  5. Si se va del lugar del tiempo fuera, tráelo de vuelta. Cárgalo o hazlo caminar hasta el lugar diciendo, “El tiempo fuera todavía no terminó. Recuerda, tienes que quedarte aquí sentado hasta que el timbre del cronómetro suene”. Haz lo mismo las veces que tu pequeño se levante.

  6. Felicita a tu hijo cuando se quede quieto durante el tiempo fuera. Puedes decirle, “Gracias por quedarte sentado en tu lugar porque esto te dio tiempo para pensar sobre la forma en que actuaste. Te quedaste quieto hasta que el timbre del cronómetro sonó tal como te lo pedí”. Las felicitaciones verbales le hacen saber que él cumplió con tus expectativas del tiempo fuera.

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Escrito por shelley frost | Traducido por liz mancilla