Manteca de karité e inflamación

La manteca de karité (shea butter), el extracto graso de las semillas del árbol africano de karité, ha sido promocionada en África como agente antiinflamatorio y analgésico durante siglos. En el mundo occidental, la manteca de karité a menudo ha sido utilizada como humectante. Sólo en los últimos tiempos han salido a la luz sus posibles propiedades antiiflamatorias.

Propiedades antiinflamatorias

Las supuestas cualidades antiinflamatorias de la manteca de karité provienen de la presencia de varios ácidos grasos y esteroles vegetales, incluyendo los ácidos oleico, esteárico, palmítico y linolénico. También contiene vitaminas A y E y antioxidantes como las catequinas.

Reducción de la hinchazón

La manteca de karité puede ayudar a reducir la hinchazón de los tejidos. En la edición de mayo de 2010 de Journal of Oleo Science, Toshihiro Akihisa y sus colaboradores publicaron un estudio que investigaba los efectos de cuatro ácidos triterpenos y cuatro triterpenos cinamatos aislados de la manteca de karité sobre la inflamación tisular en la piel del ratón. Los científicos reportaron que la manteca de karité demostró tener beneficios antiinflamatorios como así también componentes antitumorales. Sin embargo, no se han realizado estudios clínicos a gran escala que prueben su efectividad en los humanos.

Alivio de la congestión nasal

La manteca de karité también puede ser utilizada para tratar patologías inflamatorias como la congestión nasal. En 1979, un estudio realizado por la Universidad de Lagos verificó el uso de la manteca de karité en la inflamación nasal. En el estudio, publicado por British Journal of Clinical Pharmacology, 33 pacientes que sufrían de congestión nasal leve a severa fueron tratados tanto con manteca de karité tópica como con una crema placebo. Quienes fueron tratados con manteca de karité reportaron un alivio rápido y duradero, virtualmente sin efectos secundarios.

Propiedades anti-envejecimiento

La manteca de karité a menudo es elogiada como crema anti-envejecimiento. La inflamación es una de las principales causas del envejecimiento, junto con el daño solar. Por consiguiente, la manteca de karité puede ser beneficiosa para las arrugas, las líneas finas y la opacidad de la piel. En su informe "Shea Butter: The Revival of an African Wonder" (Manteca de karité: el resurgimiento de una maravilla africana) los investigadores M. Pobeda y L. Sousselier citan un estudio publicado en una tesis francesa de doctorado en farmacia de F. Renard que sugería que la manteca de karité mejoraba la apariencia y la textura de la piel y combatía el adelgazamiento de la misma. Más de la mitad de los voluntarios estudiados por Renard también mostraron una disminución visible de las arrugas. Sin embargo, son necesarios más estudios para llegar a un resultado concluyente sobre sus posibles efectos anti-envejecimiento.

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Escrito por rebecca desfosse | Traducido por paula santa cruz