Maneras para que los niños ayuden en la comunidad

Si el servicio comunitario y el voluntariado son una parte importante de tu vida, probablemente es algo que quieres que tus hijos también valoren. El voluntariado conjunto, no sólo ayuda a los demás, sino que también une a las familias, según el sitio web KidsHealth. Al mismo tiempo, los niños que trabajan como voluntarios se familiarizan con su comunidad, adquieren una conciencia más grande del mundo y se enorgullecen de lo que hacen. ¿Quién sabe? El niño que hoy ayuda a servir las comidas calientes, podría sumarse en el futuro al Cuerpo de Paz o ser voluntario en AmeriCorps.

Limpieza de la ciudad

Un grupo de limpieza de la ciudad puede ser una manera relativamente fácil para que los niños mejoren su comunidad. Quizás tu ciudad tiene una limpieza anual de primavera. Si es así, tú y tus hijos pueden participar recogiendo basura en parques y otras áreas públicas. Si tu ciudad no tiene un día anual de limpieza, sal con tus hijos un sábado por la mañana y como familia recojan basura en esas zonas públicas. Ten en cuenta también conseguir que la escuela de tus hijos o los grupos de Boy Scouts o Girl Scouts estén involucrados. Programa una mañana de fin de semana de cada mes o cada temporada para arreglar estas áreas.

Refugios

En "The Teenagers Guide to the Real World (Guía del mundo real para los adolescentes)" el autor Marshall Brain escribe que la mayoría de los refugios para desamparados le dan la bienvenida a los voluntarios y tienen una variedad de programas a través de los cuales puedes participar. Los adolescentes pueden "ayudar a preparar o distribuir las comidas, trabajar detrás de escena en la oficina de negocios, ayudar a reponer los productos en la despensa, etc". Los niños más pequeños, con la ayuda de sus padres, podrían organizar una recaudación de juguetes o comida, o incluso una recaudación de fondos. Una vez más, este tipo de esfuerzo es ideal para grupos escolares y organizaciones como los Boy Scouts y Girl Scouts.

Plantar un jardín

Muchas ciudades, tienen poco dinero para proporcionar incluso los servicios básicos y no pueden permitirse el lujo de embellecer las zonas comunes. Al mismo tiempo, los barrios de la ciudad a menudo tienen parcelas vacantes que podrían beneficiarse de un huerto o flores. Plantar un jardín o hacer paisajismo un área pública, no sólo mejora el aspecto de la comunidad, sino que también le enseña a los niños acerca de las plantas y cómo crecen. Algunos de los servicios de extensión universitaria tienen empleados o maestros jardineros que ofrecen experiencia para un proyecto de cantero. Las verduras cosechadas podrían ser donadas a un programa de comidas calientes local o para los vecinos del barrio.

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Escrito por julie boehlke | Traducido por mariana nonino