De qué manera el alzheimer resulta mortal con el paso del tiempo

Según los Centers for Disease Control and Prevention, la enfermedad de alzheimer es la sexta causa de muerte más común en Estados Unidos. El alzheimer es la degeneración progresiva de la materia gris del cerebro que controla el pensamiento, la memoria, el movimiento y la sensación. La materia blanca cerebral, encargada de la comunicación entre las regiones del cerebro, también resulta dañada por la enfermedad. Los cambios cerebrales relacionados con el alzheimer afectan primero a los centros de memoria, pero avanzan hacia otras regiones funcionales de este órgano. Si bien los pacientes con alzheimer pueden morir a causa de enfermedades no relacionadas con la afección, como un ataque cardíaco, en general las muertes por alzheimer se producen por complicaciones relacionadas con la pérdida de las funciones cerebrales críticas.

Neumonía

A medida que el alzheimer progresa, disminuye la capacidad de caminar, sentarse derecho y tragar de forma correcta. La falta de movilidad reduce la capacidad de los pulmones para expandirse y manejar las secreciones de manera adecuada, de modo que aumenta el riesgo de sufrir neumonía. La falta de coordinación para tragar logra que alimentos, líquidos y saliva ingresen en las vías respiratorias, de modo que se produce una forma muy agresiva de neumonía. Esta afección respiratoria puede ser la complicación final, pero el alzheimer es la causa de la muerte en estas situaciones.

Deshidratación y malnutrición

Dificultad para tragar alimentos, pérdida de interés en la comida y bebida, y la incapacidad para expresar hambre o sed, síntomas causados por el alzheimer, pueden disminuir la ingesta de alimentos por debajo del nivel necesario para la función normal de los órganos. Se pueden producir muchos problemas graves y, en última instancia, fatales, como insuficiencia renal, coma, formación de úlceras de decúbito, insuficiencia cardíaca y reducción de la resistencia infecciones.

Accidentes automovilísticos

Hay algunos estudios contradictorios sobre el riesgo de sufrir accidentes de tránsito mortales en pacientes con alzheimer, pero la evidencia de deficiencias en las habilidades de conducción, incluso durante las primeras etapas de la enfermedad, es clara. Para compensar estas deficiencias y disminuir el riesgo de accidentes, se pueden realizar cambios voluntarios en las conductas al volante, como evitar conducir de noche y con mal tiempo, reducir la velocidad, manejar en las rutas habituales y a distancias límite. Sin embargo, los pacientes con alzheimer y sus familiares deben consultar los riesgos sobre conducir vehículos con el médico.

Caídas y fracturas de cadera

El alzheimer causa inestabilidad estando de pie y al caminar, de modo que aumenta el riesgo de sufrir caídas y lesiones graves. Las lesiones en la cabeza como resultado de una caída puede generar sangrado o inflamación cerebrales fatales. Además, las caídas frecuentes producen la fractura de la cadera. Un artículo publicado en "Age and Ageing" en 2011, señaló que las fracturas de cadera fueron tres veces más frecuentes en pacientes con alzheimer que en personas sin la enfermedad. Además, los investigadores observaron que el riesgo de muerte por fracturas de cadera era mayor entre pacientes con la enfermedad.

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Escrito por dr. c. richard patterson | Traducido por vanesa sedeño