Manejo de la conducta infantil sin ira

Mantén a tu hijo y a ti mismo sonriendo conservando una actitud positiva cuando se trate de problemas de conducta. Toma el enfoque proactivo para obtener resultados mejores y más duraderos en lugar de reaccionar con ira. Un padre enojado podría causar que su hijo se resienta, lo que puede generar acciones peores. Mantén la calma cuando se trate del manejo de la conducta, para formar una mejor relación entre los dos. Así tendrás mayor probabilidad de obtener los resultados deseados de un niño de buen comportamiento.

Utilizar motivadores

Introduce motivadores en tu sistema de manejo de la conducta para obtener comportamientos deseados. Usa artículos o experiencias que a tu hijo le gusten para generar un buen comportamiento. Las tarjetas de comportamiento funcionan bien y son especialmente del gusto de los niños más pequeños, ya que son visuales y pueden informar a otros de su comportamiento. Dr. Sears sugiere que la autodisciplina sea el objetivo final de la gestión del comportamiento. El niño se comporta, porque sabe que es lo correcto a hacer, haya o no una recompensa en cuestión. Finalmente el niño se acostumbra a la sensación que va con buen comportamiento y esto se convierte en una auto-motivación. La motivación exterior no será tan importante como era originalmente para iniciar el comportamiento.

Alabar

Cada niño anhela tu aprobación. En lugar de utilizar los términos genéricos de "niña buena" o "buen chico", elogia el comportamiento. Sé específico y alaba la acción cuando suceda. Si ves que tu hijo ayuda a otro niño o limpia lo que ensucia, toma un breve instante y reconoce esta acción. Ten cuidado de no elogiar cada cosa que haga tu hijo, porque la idea no es que él sólo se comporte adecuadamente esperando la alabanza. Además, es importante variar este método. Escribe notas personales, o choca las manos o muestra el pulgar hacia arriba para expresar tu aprobación.

Mantener la coherencia

Mantente en consonancia con las reglas y consecuencias para que tu hijo sepa qué esperar. Discute consecuencias de comportamiento antes de que tu hijo se porte mal, de modo que así evitarás castigarlo cuando esté enojado. Algunos niños tratan de escapar de las consecuencias cuando los padres están ocupados o cansados. Barbara Frazier de The Successful Parent sugiere que es allí cuando la consistencia es más importante, para que el padre no sea atrapado con la guardia baja.

Modelo de comportamiento correcto

Eres el primer maestro de tu hijo y él constantemente monitorea y emula tu comportamiento. Modela un comportamiento que sea aceptable. Si lo educas desde la ira, va a creer que está bien reaccionar con dureza a las situaciones de su vida. Permanece positivo y tranquilo, y aprenderá este enfoque también. El auto-control le ayudará a desarrollar habilidades sociales positivas necesarias en el futuro.

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Escrito por victoria thompson | Traducido por natalia pérez