Cómo manejar a los padres que se quejan sobre el tiempo de juego de sus hijos

Entrenar a un equipo de deportes juvenil es algo más que ganar y perder, también hay que tratar de mantener a los jugadores y a los padres felices. Una queja frecuente de los jóvenes frente a los entrenadores proviene de los padres que dicen que su hijo no recibe suficiente tiempo de juego. Muy probablemente, tus propios hijos lo requieren ya sea en los mismos juegos o en prácticas de deportes, por lo que sabrás lo que es querer conseguir más tiempo de juego. El mejor enfoque para el manejo de los padres que se quejan por el tiempo de juego de sus hijos es prepararte antes de tiempo.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

  1. Organiza una reunión antes del inicio de la temporada para reunirte con los padres, preséntate y háblales sobre la próxima temporada.

  2. Explica tus reglas sobre el tiempo de juego a los padres. Describe los factores que tomas en cuenta cuando se trata del tiempo de juego, que podría incluir la asistencia, ética en el trabajo o el nivel de la habilidad. Una vez que presentes tus lineamientos de tiempo de juego, tendrás alguna referencia para hacerle a los padres si se quejan a la mitad de la temporada.

  3. Anima a los padres a sugerir a sus hijos a hablar contigo si tienen algún problema con la cantidad de tiempo que juegan. Los jugadores deben preguntarte a ti, como entrenador, para obtener sugerencias sobre lo que pueden hacer para aumentar su tiempo de juego antes de acudir a sus padres. Esto les enseñará sobre responsabilidad.

  4. Invita a los padres a asistir a las prácticas. Esto les dará la oportunidad de ver el cuadro completo. En la práctica, podrán notar que su hijo no tiene el mismo nivel de habilidad o no está poniendo el mismo esfuerzo que otro jugador que permanece más tiempo.

  5. Encuentra oportunidades para que los jugadores menos calificados obtengan más tiempo de juego como por ejemplo en juegos no oficiales que no afecten tu historial, o en juegos de exhibición entre equipos. De esta manera, todos tendrán la oportunidad de jugar.

  6. Mira la programación antes de tiempo e identifica juegos donde sepas que los jugadores menos calificados puedan obtener un poco de tiempo de juego sin arriesgarte a perder el partido.

  7. Escucha con calma a los padres que se quejan sin interrumpirlos.

  8. Consúltale a los padres si hablan con sus hijos acerca de por qué no están jugando tanto tiempo. A menudo, un jugador sabe por qué no está jugando tanto, pero no ha explicado las razones a sus padres.

  9. Haz recordar a los padres de su encuentro de pretemporada cuando expusiste tus directrices sobre el tiempo de juego y explícales por qué su hijo no está recibiendo la mayor cantidad de tiempo.

  10. Sugiéreles encontrar otra salida de deporte para su niño si todavía tienen algún problema. Algunas ligas requieren que todos los jugadores tengan el mismo tiempo de juego, independientemente de la habilidad o las circunstancias.

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Escrito por tamara runzel | Traducido por luis alberto fuentes schwab