Cómo manejar a un niño pequeño que maldice en público

Cuando tu hijo pequeño farfulla, está aprendiendo y refinando una nueva habilidad excitante mientras te deleita con su inteligencia. Tarde o temprano, este pequeño parlanchín puede impresionarte con su destreza lingüística en ciernes al decir una obscenidad absolutamente vergonzosa. Probablemente la diga al maldecir en público, fuertemente. Muchos niños practican este nuevo descubrimiento al repetir la obscenidad incesantemente. Tu pequeño no está siendo intencional o agresivo; solamente está probando para descubrir lo que es aceptable y lo que no. Es tu trabajo enseñarle que maldecir no está bien, particularmente en la presencia de otras personas.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Enséñale a tu pequeño a no maldecir al establecer un ejemplo. No maldigas en la presencia del niño y no permitas que nadie más lo haga, incluso en casa. Si dices una palabra, es muy probable que el niño la repita. Los niños aprenden a maldecir al repetir las cosas que escuchan en su mundo. Tu pequeño puede aprender un lenguaje feo en casa, en la guardería, en el área de juegos, la tienda de helados o en el supermercado.

  2. Mantén tu compostura cuando tu hijo maldiga, particularmente si es un juego nuevo sorprendente. Ignóralo. Si no reaccionas, perderá rápidamente el interés en la fea palabra y seguirá con algo más gratificante. No sonrías o te rías, lo cual puede indicar tu aprobación y animar al niño a continuar con el comportamiento ofensivo. Mantente calmado y no te molestes o eleves la voz. Entre menos respondas, será más probable que el niño abandone la acción. Consuélate con el hecho de que tu pequeño no sabe el significado de la atrocidad que acaba de decir y que cada padre alrededor probablemente ha tenido la misma experiencia.

  3. Haz que pierda la mala palabra en una rima confusa y tonta, la cual distraerá al niño. Atrae su atención rápidamente con cosas que son más divertidas de decir. "Si yo como como como, y tú comes como comes. ¿Cómo comes como como?". Habla fuerte y claro para llamar y mantener la atención del niño. Ignora las miradas de otros e invítalos a unirse. Una actividad adicional e interés deleitarán a tu pequeño, quien ahora probablemente haya olvidad todo sobre la obscenidad.

  4. Establece unas reglas si tu hijo parece estar obsesionado con una mala palabra. Haz contacto visual con él inmediatamente para llamar su atención. Infórmale suavemente y sin emociones que no puede usar esa palabra en casa ni en ningún otro lado. Cambia el tema para distraerlo. Mantente calmado y no exageres con ello. No intentes darle al niño una definición de la palabra o trates de explicar el por qué no la puede usar. Los niños pequeños son muy jóvenes para comprender por qué ciertas palabras no son aceptables.

  5. Recuérdale al niño a no decir la palabra si se le olvida y se le escapa. En esta edad, tu pequeño puede requerir que le refresques la memoria unas cuantas veces directas antes de que lo interiorice. Sé paciente y consistente. Corrígelo inmediatamente en cualquier momento cuando se equivoque, ya sea en casa o en público.

  6. Disciplina a tu hijo si ignora persistentemente varios recordatorios. Muéstrale tu disconformidad inmediatamente con un corto tiempo de minutos por su cuenta. Si estás en público, colócalo en una silla o banco apartado de todo el mundo. Probablemente recuerde la poco placentera consecuencia la siguiente vez que esté tentado en repetir la mala palabra.

  7. Niega cumplirle la solicitud o demanda al niño si está acompañada por una mala palabra. Los niños pequeños que maldicen, a menudo lo hacen cuando quieren algo. No premies el comportamiento ofensivo. Dile que lo pida amablemente y dale un ejemplo apropiado. Cumple su deseo y felicítalo con abrazos y besos cuando haga la tarea satisfactoriamente.

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Escrito por axl j. amistaadt | Traducido por ana maría guevara