¿Cómo manejar los berrinches de un niño de 15 meses de edad?

Aunque muchos padres temen la edad de los "terribles dos años", los berrinches a menudo empiezan entre los 12 y los 18 meses. Los niños pequeños empiezan a experimentar con su autonomía y su recién descubierto sentido de sí mismos, intentando controlar algunos aspectos de su ambiente. Dado que estos niños carecen del vocabulario para expresar sus deseos y necesidades, a menudo sacan su frustración mediante gritos, alaridos, e incluso golpeándose a sí mismos o a los demás. Aunque los berrinches pueden ser frustrantes, es importante que recuerdes que tú eres el adulto. Modela una conducta calmada y tranquila para tu hijo y evita negociar o discutir con un niño que grita y está histérico.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Averigua qué escenarios o situaciones contribuyen a los berrinches de tu hijo. El doctor William Sears, pediatra y autor del libro "The Baby Book: Everything You Need to Know About Your Baby From Birth to Age 2", sugiere que lleves un "diario de berrinches" en el cual anotes cuándo y dónde ocurren los berrinches, incluyendo la hora del día, el estado emocional de tu hijo y otros factores contribuyentes.

  2. Retira calmadamente a tu hijo hacia un lugar privado o seguro mientras dure el berrinche. Algunos niños te permitirán sujetarlos durante este tiempo, en tanto que otros requerirán su propio espacio; observa las señales en tu hijo. El sitio Medline Plus, un servicio de información de salud proporcionado por los National Institutes of Health, recomienda salir de la habitación o área e ignorar el berrinche tanto como sea posible.

  3. Evita responder al berrinche con gritos, alaridos, o golpeando a tu hijo, puesto que estas reacciones pueden empeorar la situación.El Dr. Alan Greene, un pediatra y profesor clínico de pediatría en la Stanford University School of Medicine, recomienda que al comienzo de un berrinche tomes varias respiraciones profundas para calmarte. Haz un esfuerzo consciente por relajarte y mantener el control de tus emociones.

  4. Verbaliza las frustraciones y los sentimientos de tu hijo para él durante el berrinche. Dado que los berrinches a menudo ocurren porque los niños pequeños carecen de las habilidades verbales para comunicar sus frustraciones, Greene sugiere que hablar con ellos durante los berrinches con frecuencia puede frenar la conducta fuera de control y abrir la comunicación entre tu hijo y tú.

  5. Sujeta a tu hijo al terminar el berrinche. Habla con él de forma suave y calmada acerca del berrinche y tranquilízalo al decirle que aún lo quieres, y que la ira y los sentimientos negativos pueden ser una parte normal del crecimiento.

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Escrito por erin carson | Traducido por alejandro cardiel