Cómo manejar tu adolescente cuando no quiere hablar

Los años adolescentes son a menudo los más tumultuosos, al punto que pueden ser difíciles tanto para los adolescentes como para los padres. Tu hijo pronto podría empezar a pasar más tiempo en su habitación que socializando con tu familia, y podría recibir tus preguntas bien intencionadas con un gruñido de respuesta. Debes de tener en cuenta que estas reacciones no son del todo dirigidas contra ti. Tu hijo adolescente está tratando de definir una identidad separada de la tuya y puede que guarde silencio porque piensa que tú no puedes entender lo que él está sintiendo. Conseguir que hable podría requerir de algunas estrategias creativas.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Dile a tu hijo con calma que deseas hablar con él cuando esté listo. Recuérdale que tú lo amas y estarás siempre allí para él y, luego, date la vuelta.

    Dile a tu hijo con calma que deseas hablar con él cuando esté listo. Recuérdale que tú lo amas y estarás siempre allí para él, y luego date la vuelta. Puede ser doloroso mientras esperas a que se termine su silencio, especialmente si te está dando la espalda por la ira; sin embargo, presionar a los adolescentes para que hablen a menudo los hace más decididos a no decir nada. El darle su espacio, le hará saber que tú lo respetas como persona.

  2. Escríbele a tu hijo una carta o correo electrónico que exprese todo lo que quieres decirle.

    Escríbele a tu hijo una carta o correo electrónico que exprese todo lo que quieres decirle. Si tienes preguntas específicas, pregúntaselas claramente y dile a tu hijo que te gustaría una respuesta después de que tenga tiempo de pensar en ello. Dígale que está bien si quiere poner su respuesta por escrito. Si tú tiendes a discutir cuando se habla, la escritura te permitirá elegir cuidadosamente tus palabras para que ambos puedan tener más tranquilas las cabezas.

  3. Muestra interés en los intereses de tu adolescente.

    Muestra interés en los intereses de tu adolescente. Esto no significa que vayas a irrumpir en su habitación para jugar a los videojuegos con él, pero si tú sabes que él ama una película, por ejemplo, o un libro en particular, entonces haz que vean la película o lean el mismo libro. Pregúntele qué piensa acerca de una escena o un personaje específico. Hablar de sus intereses implicará menos presión que hablar de cosas grandes como las calificaciones o las relaciones sociales. Hablar sobre temas sencillos puede ser la clave para la apertura de la comunicación.

  4. Trata de comprenderlo en vez de esperar que él te entienda a ti.

    Trata de comprenderlo en vez de esperar que él te entienda a ti. Puede ser difícil recordar que tú tienes mucha más experiencia de vida que él, sobre todo si uno lo ve cometer los mismos errores que cometiste. Muéstrale que tú estás feliz de verlo y estarías dispuesto a dejar a un lado todo lo que estás haciendo cuando él esté listo para hablar. Puede que tengas que adaptarte a su horario si tú quieres tener una verdadera conversación con él.

  5. Busca ayuda profesional si crees que tu hijo adolescente está clínicamente deprimido o está lidiando con otros problemas de salud mental.

    Busca ayuda profesional si crees que tu hijo adolescente está clínicamente deprimido o para lidiar con otros problemas de salud mental. Un adolescente que antes era sociable, pero de pronto se queda en silencio podría estar sufriendo de un problema psicológico. Pídele a tu pediatra que lo remitan a un psicoterapeuta que se especializa en temas de adolescentes. Además, déjale saber a tu hijo que tú estás dispuesto a participar en la terapia familiar si es necesario.

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Escrito por s.r. becker | Traducido por adrian tobon