¿Es malo para la salud ir a dormir con el estómago lleno?

Cuando te vas a dormir o te recuestas, la gravedad ya no tira todo tu abdomen hacia abajo. Si tienes el estómago lleno, esto puede causar reflujo ácido, pudiendo, a largo plazo, llegar a dañar tu esófago. Si tienes problemas digestivos cuando te acuestas después de comer, deberías hablar con tu médico y considerar hacer cambios en tu estilo de vida.

Información básica

Cuando comes, tu estómago se mueve para ayudar a mezclar los alimentos con el ácido gástrico y así degradarlos. La parte superior de tu estómago está recubierta por un anillo de músculo conocido como esfínter esofágico inferior. Este músculo evita que el contenido de tu estómago regrese al esófago. Sin embargo, cuando el alimento parcialmente digerido ejerce presión sobre ese esfínter, este se relaja. Cuando tienes el estómago lleno y estás acostado, hay más alimento presionando el esfínter, permitiendo que los contenidos del estómago regresen al esófago.

Efectos

Tu estómago produce grandes cantidades de ácido para degradar los alimentos y activar enzimas especiales que digieren más las proteínas. Aunque tu estómago está equipado para soportar este ácido, tu esófago no. Si los contenidos ácidos de tu estómago escapan a tu esófago, las células que recubren a este último se dañan. Este proceso, conocido como reflujo ácido, puede causar ardor en el pecho y también puede provocar un sabor desagradable en tu boca. También puedes desarrollar una tos seca, ronquera, dolor de garganta y problemas para tragar.

Complicaciones

Acostarse con el estómago lleno puede causar un malestar importante, pero también puede llevar a serios problemas de salud. Si el recubrimiento del esófago es quemado regularmente por el ácido estomacal, sus células cambian gradualmente, produciendo un fenómeno conocido como esófago de Barrett. Esto incrementa el riesgo de sufrir cáncer esofágico. El reflujo gástrico crónico puede también hacer que el esófago que vuelva más angosto o desarrolle llagas abiertas.

Prevención

La forma más fácil de evitar los efectos adversos que se producen cuando te acuestas después de comer es evitar reclinarte durante al menos tres horas después de haber ingerido cantidades abundantes de alimento. También puedes intentar comer cantidades menores por la tarde. Elevar la cabeza de tu cama entre 6 y 8 pulgadas ayudará a evitar el reflujo. Si experimentas regularmente reflujo ácido, puedes tener otro problema de salud, como hernia de hiato, que puede estar contribuyendo a este problema, así que habla con tu médico si este es tu caso.

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Escrito por adam cloe | Traducido por mariana palma