¿Puede ser malo demasiada participación de los padres?

Por supuesto que quieres participar en la educación de tu hijo, saber quiénes son sus amigos y pasar mucho tiempo junto con él, pero es posible que te estés involucrando demasiado. Los inconvenientes de un exceso de participación son particularmente frecuentes a medida que tu hijo crece y busca su propia independencia; asegúrate de retroceder un poco para que pueda convertirse en su propia persona. Sin embargo, no cortes el cable por completo, ya que los niños con padres involucrados tienden a ser mejores en la escuela, tienen una autoestima más alta y tienen una menor probabilidad de consumir drogas y alcohol.

Padres helicóptero

El término "padres helicóptero" se asocia a menudo con un exceso de participación de los padres. Después de todo, cuando estás flotando alrededor de tu hijo en todo momento, probablemente quiere decir que estás demasiado involucrado. Muchos padres caen en la trampa de los padres helicóptero porque tienen miedo de que algo malo les va a pasar a sus hijos o quieren pasar todo el tiempo posible con ellos antes de que crezcan y se alejen. Si bien estas son, sin duda, actividades nobles, demasiada participación podría impactar negativamente en el crecimiento y el desarrollo de tu hijo.

Independencia y autosuficiencia

Cuando estás demasiado involucrado en la vida de tu hijo, esto puede afectar el grado de independencia y de autosuficiencia que adquiera. Si te lanzas en picada y haces las tareas de tu hijo, recoges su ropa, empacas su mochila y limpias sus líos, no estás enseñándole a cuidar de sí mismo, ni tampoco estás dejando que aprenda de sus errores. De hecho, puede que él no tenga la confianza y la motivación para probar cosas nuevas, según lo que indica la doctora Dorothy Rich, fundadora y presidenta de organización sin fines de lucro Home and School Institute. Con el tiempo, el exceso de participación de los padres obstaculizará la capacidad del niño para crecer y para hacer una vida propia. Por triste que sea pensar en dejarlo ir, debes desear que tu hijo esté lo más preparado posible para el mundo real. Dando un paso atrás y dejando que tenga cierta independencia es una manera de lograr ese objetivo.

Ajuste social y mental

Si pasas mucho tiempo dictando cómo se supone que tu hijo debe comportarse y actuar, puedes influir negativamente en su crecimiento y en su ajuste social y mental. Demasiada participación de los padres puede causar desajustes psicosociales, sobre todo en la capacidad de resolver problemas, de acuerdo con lo que señala Judith G. Smetana, autora de "Adolescents, Families, and Social Development: How Teens Construct Their Worlds". Por ejemplo, volcarte sobre tu hijo y sus amigos o decirle quiénes pueden ser sus amigos puede afectar su capacidad para establecer relaciones y mantener amistades. Demasiada participación también le puede enseñar que no es lo suficientemente competente como para hacer las cosas por su cuenta, lo cual puede afectar la salud mental y los sentimientos generales de felicidad.

Consejos

Piensa en ti mismo como el entrenador de tu hijo en lugar de su compañero de equipo, recomienda Rich. Por supuesto, debes enseñarle a tus hijos las cosas y pasar tiempo con ellos, pero déjalos vivir su propia vida también. Por ejemplo, no escribas los ensayos de admisión a la universidad de tu hijo ni le pidas a otros niños que sean sus amigos. Tu trabajo consiste en enseñarle las habilidades que necesita para hacer estas cosas por sí mismo y ​​cuando estás demasiado involucrado no lo estás permitiendo. Si tu hijo es joven, anímalo a elegir su propia ropa para la escuela, que prepare por sí solo su mochila y que haga él mismo su tarea. A medida que crezca, permítele que disfrute más tiempo con sus amigos fuera de tu ojo vigilante y que tome decisiones con respecto a los deportes y a las actividades después de la escuela.

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Escrito por sara ipatenco | Traducido por enrique pereira vivas