Malestar en el hombro cuando balanceas un bate de béisbol

La inestabilidad de hombro puede ocurrir cuando las estructuras que rodean la articulación de bola y cavidad del hombro se vuelven laxas o limitadas. Las actividades que requieren movimientos repetitivos sobre el hombro o fuerza durante el movimiento de amplitud, tales como lanzar o batear, pueden hacer que la articulación del hombro sea susceptible a las lesiones y predisponerte a sufrir una luxación.

Inestabilidad, subluxación y dislocación

Con la inestabilidad del hombro, las estructuras de soporte de toda la articulación, incluyendo los tendones y los ligamentos, se aflojan o se estiran, permitiendo que articulación de bola esté demasiado floja en su cavidad. Si sientes que tu hombro se puede deslizar de la articulación cuando bateas, puede que simplemente tengas estructuras de soporte laxas. Si el hombro se desliza temporalmente fuera de su cavidad, y luego se desliza hacia atrás, puede que tengas una subluxación. Si la articulación se desliza completamente de la cavidad, tienes una dislocación.

Síntomas

La inestabilidad puede causar dolor, debilidad, sensación de flojedad y movimiento anormal del hombro, así como debilidad o adormecimiento del brazo. Las luxaciones se caracterizan por la deformidad, dolor intenso e hinchazón o moretones. Una sensación de que tu hombro sale de su cavidad antes de retornar a su posición normal, puede indicar una subluxación y puede predisponerte a una futura dislocación.

Factores de riesgo

La inestabilidad de hombro puede ser causada por una lesión repetitiva, algunas actividades deportivas, como el béisbol (especialmente en los lanzadores), gimnasia, levantamiento de pesas y voleibol, así como un trastorno congénito u otra predisposición familiar. La inestabilidad de hombro puede ocurrir después de una dislocación y puede ser aguda, desarrollada inmediatamente después de una lesión, o crónica, desarrollada lentamente durante un largo período de tiempo. Algunas personas desarrollan la inestabilidad, sin factores de riesgo previos. La técnica inadecuada al practicar deportes puede contribuir a la inestabilidad.

Tratamiento

La inestabilidad crónica puede ser tratada sin cirugía, modificando la conducta que agrava los síntomas, usando fármacos anti-inflamatorios no esteroideos y fortaleciendo los músculos del hombro. Si te has dislocado el hombro, el médico puede tratar de colocar la articulación en su lugar con una reducción cerrada, un procedimiento no invasivo que implica la manipulación suave. En algunos casos, los ligamentos gravemente estirados o desgarrados o una dislocación que resiste la reinserción, pueden necesitar cirugía para reparar el daño interno. Es posible que necesites inmovilizar el hombro en un cabestrillo durante varias semanas antes de intentar la rehabilitación.

Pronóstico

Los atletas jóvenes que sufren una dislocación tienden a desarrollar una inestabilidad crónica. El tratamiento precoz, incluyendo un período de descanso y ejercicios de fortalecimiento del hombro, puede ayudar a prevenir las recurrencias. Si no incurres en graves daños a los nervios o tejidos, deberías recuperar el pleno uso de tu hombro. El pronóstico después de una intervención quirúrgica es generalmente bueno.

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Escrito por viola horne | Traducido por gloria soto