¿Puede una mala influencia afectar la personalidad de un niño?

Las malas influencias con las que un niño se encuentra pueden afectar su personalidad, y provocar problemas emocionales, comportamientos de riesgo, y problemas en sus relaciones sociales y con la familia a lo largo de su vida. Un articulo en 2004 publicado por American Psychology Association's “Monitor on Psychology,” destaca que aunque la genética es un factor al desarrollar un desorden de personalidad, las influencias ambientales también pueden afectar. Recientemente, los investigadores se están inclinando más hacia una relación entre las dos cosas.

TV

Ver demasiada televisión puede ser una mala influencia en los niños, particularmente programas que demuestran violencia y personajes involucrados en conductas de riesgo. De acuerdo a la American Psychological Association, el Surgeon General's Advisory Committee on Television and Social Behavior, junto con el National Institute of Mental Health's, ver programas violentos afecta negativamente la personalidad de un niño. La investigación muestra que la exposición repetida a una programación violenta puede ocasionar que un niño actúe de forma agresiva hacia otros o que pierda sensibilidad mostrando menos empatía hacia los problemas de los demás. Algunos niños se vuelven temerosos al ver que el mundo es un lugar peligroso.

Vídeo juegos

Así como los programas de televisión inapropiados, los juegos de vídeo tienen un impacto negativo en los niños. Muchos juegos de acción-aventura los exponen a la violencia y al comportamiento agresivo. Algunos se enfocan en el horror, lo que puede asustar a un niño o hacer que la linea entre lo real y lo imaginario se vuelva borrosa. El APA reporta que estudios conducidos por el psicólogo Dr. Craig A. Anderson de la Iowa State University muestran que jugar vídeo juegos violentos puede aumentar los pensamientos agresivos de un niño y llevarlo a comportarse agresivamente. Un estudio en el 2000 llevado por Anderson sugiere que estos vídeo juegos tienen incluso un mayor impacto en el comportamiento de los niños que la televisión o las películas. Estos son interactivos, a diferencia de la TV, y dan al jugador el rol de agresor.

Lenguaje inapropiado

En 2012 un articulo titulado "Will Swearing Harm Your Child?" (¿Decir groserías lastima a tu hijo?) en “Psychology Today,” por el Dr. Ronald E. Riggio, un experto en psicología social y de interacción, destaca que aunque no ha habido mucha investigación en cuanto a si la exposición de un niño al lenguaje profano es dañina, es más probable que la razón para usar ese lenguaje si tenga un efecto. Por ejemplo, decir groserías en un contexto de abuso verbal puede dañar a un niño. Sin embargo, en una articulo publicado por "Observer," de la Association for Psychological Science's, los autores Timothy Jay y Kristin Janschewitz dicen que su investigación sugiere que decir groserías normalmente no tiene consecuencias negativas y generalmente no es dañino. Los investigadores utilizaron mas de 10.000 incidentes de lenguaje profano público.

Trauma de la infancia

Aunque la depresión viene de la familia, lo que predispone genéticamente a alguien a tener un desorden depresivo, la muerte de un padre o algún otro trauma de la infancia también pueden llevar a la depresión, de acuerdo al American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. Los niños que sufren de abuso psicológico, físico o sexual, los que sufren de negligencia o se sienten rechazados y los que observan la violencia doméstica seguido, experimentan sentimientos de impotencia, desesperanza, enojo y culpa. Las experiencias de vida como la pérdida de un adulto, disfunción familiar o vivir con un padre depresivo pueden contribuir a la forma en la que un niño ve la vida, potencialmente destruyendo su auto estima y afectando la manera en la que maneja sus sentimientos. Un articulo publicado en febrero de 2002 en el Harvard Mental Health Letter explica que los preescolares deprimidos comúnmente tienden a experimentar fobias, mientras que los de edad escolar tienden a comportarse agresivamente. La depresión en los adolescentes puede generar comportamientos delictivos, e incluir el abuso de drogas y alcohol.

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Escrito por amber keefer | Traducido por mariana groning