¿Qué es la mala digestión de lactosa?

La mala digestión de lactosa es un problema de salud común, con síntomas que pueden incluir malestar abdominal leve a severa. Las personas que no tienen una mala digestión de la lactosa o son intolerantes a esta tienen problemas para digerir la, que es el azúcar que se encuentra en la leche y los productos lácteos. Aunque todos los niños nacen con la capacidad de digerir la leche adecuadamente, esta capacidad disminuye con la edad en muchas personas. La mala digestión de lactosa es particularmente frecuente en ciertos grupos étnicos, como los nativos estadounidenses, los asiáticos y los afroamericanos.

Causas

Sin cantidades suficientes de la enzima lactasa, necesaria para descomponer los azúcares de la leche en el sistema digestivo, la lactosa no digerida entra en el intestino grueso. Allí es fermentada por las bacterias del colon produciendo gases metano, hidrógeno y dióxido de carbono, lo que puede generar malestar abdominal.

Síntomas

Los síntomas aparecen entre 30 minutos y dos horas después de comer o beber leche o productos lácteos, y pueden incluir eructos, gases, hinchazón, calambres y diarrea. Steve Hertzler, profesor de nutrición humana en la Iowa State University, señala que la mala digestión de la lactosa se ​​produce en un continuo, con algunos más sensibles que otros. Una persona que sufre de mala digestión de la lactosa tiene dificultad para digerir la leche a un cierto grado, pero puede presentar pocos o ningún síntoma, mientras que una persona con intolerancia a la lactosa sufre trastornos gastrointestinales después de consumirla.

Diagnóstico

Los síntomas de la mala digestión de la lactosa y la intolerancia a la lactosa pueden parecerse a los de otras afecciones tales como el síndrome del intestino irritable. Los médicos deben basarse en pruebas que miden la digestión de la lactosa para hacer un diagnóstico definitivo. En la prueba del aliento de hidrógeno, una persona primero bebe una bebida que contenga lactosa. Su respiración se mide por el hidrógeno producido por la lactosa no digerida. Una segunda prueba, que se utiliza para los lactantes y niños de corta edad, mide la cantidad de ácido en las heces.

Los alimentos que se deben evitar

Dependiendo del grado de la mala digestión de la lactosa, es posible que tengas que evitar la leche y los productos lácteos, como la nata, los helados, la crema de leche y la leche evaporada y condensada. También puede ser necesario limitar tu consumo de alimentos preparados con leche, como budines, salsas de crema o guisados​​.

Sustitos de la leche

La leche sin lactosa --la leche a la que se ​​ha añadido la enzima lactasa-- se encuentra fácilmente disponible en las tiendas de comestibles y puede sustituir a la taza de leche regular para una taza. Contiene la misma cantidad de calcio y otros nutrientes que la leche normal. El yogur cultivado, otra excelente fuente de calcio, puede ser bien tolerado por las personas intolerantes a la lactosa, ya que los cultivos convierten la lactosa en ácido láctico, ayudando a la digestión, según señala el National Digestive Diseases Information Clearinghouse. Asegúrate de elegir un yogur que contenga cultivos de bacterias activas y vivas.

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Escrito por gwen bruno | Traducido por javier enrique rojahelis busto