Mal comportamiento en los niños pequeños despuñes de mudarse

Mudarse a una casa nueva puede ser estresante y emocionante al mismo tiempo, aunque tu hijo puede sentirse diferente. Una mudanza puede resultar en un aumento en los problemas de conducta, porque todo su mundo acaba de cambiar. No pierdas la esperanza, sin embargo, debido a que probablemente va a entrar en razón con el tiempo. Ayúdale con comprensión, al mismo tiempo que disciplinas a tu pequeño de comportamientos no deseados.

Comportamientos que puedes ver

Después de una mudanza, como el niño se adapta a los cambios, podría tener más rabietas de lo habitual. Esto puede implicar patadas, golpes y gritos mientras se revuelca en el suelo. Puedes notar desafío y podrías tener más luchas con cosas con las que tu niño suele cooperar. Por ejemplo, puede que no te permita ponerle su ropa en la mañana o puede negarse a comer su cena. Tu niño podría mostrar agresión hacia los amigos o hermanos con golpes o empujones. Puede ignorar las órdenes y deliberadamente hacer cosas que le has pedido que no haga. Puede gritar, hacer pucheros, pisar fuerte y lanzar objetos.

Causa

Imagina que tu vida avanza de forma habitual hasta que un día todas las cosas son empacadas y te mudas a una casa desconocida con un nuevo dormitorio y un nuevo patio trasero. No puedes encontrar tus juguetes favoritos o tu preciada camiseta. Estos cambios pueden ser abrumadores y frustrantes para un niño pequeño. Dado que no siempre tienen las habilidades verbales para decir lo que sienten, hacen berrinches en su lugar. Su nuevo entorno puede hacer que sea difícil de recordar las reglas, o podría estar buscando tu atención después de un largo día de jugar solo mientras desempacas.

Qué hacer

Si tienes un niño pequeño, sabes que es bastante inútil tratar de razonar con él, sobre todo si está en medio de una rabieta. Es importante tener paciencia con tu hijo mientras se adapta a un nuevo hogar. Sin embargo, no deseas permitir su comportamiento o tendrá la idea de que está bien participar en el mal comportamiento. Mantén la consistencia con las consecuencias que has utilizado siempre. Por ejemplo, si tu niño golpea a su hermana, él debe jugar solo durante 10 minutos. Si tus reglas y la disciplina permanecen igual que en la antigua casa, tu niño aprenderá que no va a salirse con la suya con la mala conducta simplemente porque vive en una casa nueva. Dale a tu hijo un poco de control también. Deja que te ayude a decidir donde deben ir sus juguetes y donde colgar las fotos en su habitación.

Circunstancias especiales

Si tu decisión es el resultado de la tensión financiera, una muerte en la familia o el divorcio, es probable que su mal comportamiento sea debido a sus emociones y los cambios forzados que está experimentando. Si tus intentos de detener el comportamiento no tienen éxito, habla con el pediatra de tu hijo acerca de cómo obtener ayuda. Algunos de los nuevos consejos y trucos pueden ayudarte a poner fin a la situación, además de ser sensible a lo que está sintiendo. Si es necesario, tu médico puede también darle una remisión a un terapeuta de niños que puede ayudar a trabajar sus sentimientos después de la mudanza.

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Escrito por eliza martinez | Traducido por verónica sánchez fang