Los peligros de quitar pólipos durante una colonoscopía

Escrito por Karen Taylor
Los pólipos del colon generalmente no presentan síntomas.

Los pólipos del colon con frecuencia no manifiestan síntomas. En general, se los descubre cuando al paciente se le hacen exámenes por otras condiciones. Sin embargo, tu médico puede querer quitártelos si son cancerosos o es posible que se conviertan en cáncer. Hay algunos peligros que conlleva ese procedimiento que se realiza durante una colonoscopía, de manera de depende de ti hablar con tu médico sobre qué es lo mejor para ti.

¿Qué son los pólipos del colon?

Según el Centro nacional de informes de enfermedades digestivas (NDDIC, por sus siglas en inglés), un pólipo del colon es un crecimiento en la superficie del intestino grueso. El pólipo puede ser protuberante o plano y algunas personas tienen más de un pólipo. Pueden ser benignos o cancerosos o tener el potencial de desarrollar un cáncer. El NDDIC dice que las personas mayores de 50 años tienen mayores probabilidades de tener pólipos, así como los pacientes que tienen parientes que han tenido cáncer de colon o pólipos. Tú también puedes desarrollarlos si bebes alcohol, fumas, comes alimentos grasosos, no haces ejercicio o eres obeso. Si bien muchas personas no manifiestan síntomas, en ocasiones los pólipos pueden causar sangre en las heces o hemorragia en el ano.

¿Qué es una colonoscopía?

Durante una colonoscopía, tu médico introducirá un tubo largo y flexible dentro de tu recto y del colon. Podrá examinar todo el intestino grueso. El tubo tiene una cámara en la punta, así como un instrumento para quitar pólipos. Estarás sedado durante este procedimiento.

Los riesgos de quitar los pólipos del colon

A veces, quitar pólipos grandes puede provocar una hemorragia excesiva en el colon. En algunos casos, aunque raros, el colon puede estar retorcido. Esto puede requerir cirugía u hospitalización. También está el riesgo de una reacción alérgica a las medicaciones, las infecciones o problemas cardíacos. Algunos pacientes también informan sobre dolor abdominal, dolores agudos, calambres y vómitos después de una colonoscopía.

La preparación para una colonoscopía también puede ser una experiencia desagradable. A los pacientes se les da una medicación uno o dos días antes del procedimiento para asegurarse de que el colon está limpio y que el médico tendrá una visión clara. Esas medicaciones con frecuencia causan diarrea. Es importante que sigas las instrucciones de tu médico de mantenerte hidratado y también estar seguro de que la preparación funciona para que no tengas que pasar por la preparación nuevamente. También es importante estar hidratado después del procedimiento.

Prevención

Según el NDDIC, no hay ninguna forma segura de prevenir los pólipos. Puedes bajar el nivel de riesgo bajando de peso, evitando el alcohol, dejando de fumar, comiendo menos comidas grasosas y más frutas y vegetales y comenzando un programa regular de ejercicios.

Otras pruebas y procedimientos

Se puede usar la cirugía laparoscópica para remover los pólipos grandes. Según la Clínica Mayo, si tu médico sospecha que tienes cáncer de colon, puede hacer que te sometan a otras pruebas además de la colonoscopía para confirmar y determinar el tratamiento a seguir. Tu médico puede enviarte a hacer análisis de sangre para determinar la función del órgano y otros factores. También te pedirá que te hagas un enema de bario para darle a los demás médicos otra visión de tu colon. El bario, una tintura de contraste, se inyecta en tu vejiga en forma de enema. También se puede sacar una tomografía computada.

Referencias