¿Cómo lograr que tus hijos dejen de golpearse y pelear entre ellos?

Si tus hijos se pelean y golpean entre sí, no estás solo. Aproximadamente entre el 70 y 80 por ciento de las familias reportan algún tipo de violencia física entre sus hijos, según el Dr. Ruth Peters, autor de "Laying Down the Law". El conflicto entre hermanos es uno de los problemas que más preocupan a la mayoría de los padres, quienes a menudo se sienten incapaces de evitarlo. Las peleas entre hermanos pueden ocurrir como resultado de personalidades opuestas, rivalidad, aburrimiento, resentimiento, celos, o para llamar tu atención. Aunque puedes sentir que el conflicto está fuera de tu control, tú puedes ayudarles a desarrollar mejores habilidades sociales.

Nivel de dificultad:
Difícil

Instrucciones

  1. Detén la pelea y los golpes. Separa a los hermanos, ya sea en la misma habitación o en diferentes áreas de la casa. Incluso si sólo hay abuso verbal sin golpes, es importante detenerlo de inmediato para evitar cicatrices emocionales, que tardan más tiempo en sanar que las cicatrices físicas, según el Dr. William Sears. Mantén a los hermanos separados en sus propias habitaciones hasta que se hayan calmado para evitar que los enfrentamientos inicien de nuevo.

  2. Anima a tus hijos a expresar sus razones para pelear. Escucha con calma a cada niño, sin hacer juicios, pues esto podría dar lugar a que uno de los niños se sienta ignorado como si estuvieras tomando partido injustamente. Muestra empatía con los dos puntos de vista recapitulando los sentimientos de tus dos hijos. Podrías decir algo como: "John, sientes que Tom utilizó tu videojuego sin permiso" y "Tom, creíste que John te había dado su consentimiento". Al alentarlos a exponer sus sentimientos de enojo con palabras respetuosas en lugar de agredirse, estás ayudando a desarrollar mejores habilidades de comunicación. Deja que se reconcilien sin necesidad de intervención. Podría decir algo como: "ustedes tienen la edad suficiente para resolver esto y ser amigos".

  3. Establece normas básicas acerca de cómo esperas que tus hijos se traten entre sí, y enfatiza las consecuencias por no cumplirlas. Hazles saber lo que no está permitido, como golpes, insultos, malas palabras o tratarse entre sí de manera irrespetuosa. Explica las consecuencias negativas si desobedecen. Debe tratarse de la pérdida de un privilegio importante para los niños, como la televisión, el teléfono celular o el uso de la computadora. Podrías decirles: "la próxima vez que ustedes dos se golpeen, no habrá televisión durante el resto de la noche." En el caso de un adolescente, puedes prohibirle salir durante el fin de semana.

  4. Es mejor intervenir antes de que comience la lucha, recomienda Sears. Cuando notes que un hermano está tratando de provocar al otro a pelear, mediante insultos o lenguaje despectivo, lánzale una mirada severa de advertencia hasta que se detenga. O bien, haz un recordatorio calmado, como "no molestes a tu hermanito" o "en eta familia no hablamos de esa manera" o "llamar a tu hermana con ese nombre es una forma despectiva" Esto le enseñará a tus hijos cuál es el límite de un comportamiento inaceptable y a detenerse antes de que se convierta en una pelea.

  5. Sé tú mismo un modelo positivo. Los niños a menudo imitan la forma en que sus padres enfrentan los conflictos, desacuerdos y tensiones. Evita pelear con tu pareja o con otras personas en frente de tus hijos, incluso por teléfono. Si los niños ven que manejas los conflictos utilizando gritos, lenguaje despectivo, portazos o insultos, ellos serán más proclives a resolver los desacuerdos de la misma manera disfuncional. Da buen ejemplo mostrando a tus hijos cómo resolver las diferencias a través de conversaciones tranquilas. Si muestras respeto por la otra persona en en conflicto, es más probable que tus hijos comiencen a hacer lo mismo.

Más galerías de fotos



Escrito por liza blau | Traducido por vittore notabene