Cómo lograr que un niño tímido sonría

Sonreír es la señal universal de la felicidad, así que es natural querer hacer sonreír a un tímido niño de preescolar, pero la timidez con frecuencia envía señales confusas. Quizá quieras creer que el niño es temeroso, antisocial o desinteresado, cuando la verdad es otra; en realidad, muchos niños tímidos son, de hecho, muy curiosos acerca de nuevas situaciones sociales y gente, pero la ansiedad no les permite salir de su caparazón. Puedes ayudar a un niño de preescolar a relajarse y sonreír, haciéndolo sentir cómodo en situaciones sociales y en el hogar; un niño preparado se relajará más pronto, tendrá menos ansiedad y te brindará esa brillante y hermosa sonrisa.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

    Prepáralo para situaciones sociales

  1. Habla de las nuevas situaciones previamente. Si tienes planeada una actividad, dile lo que va a hacer y quién va a estar ahí; habla de los posibles eventos que ocurrirán de una forma positiva.

  2. Interpreta papeles en diferentes escenarios sociales para ayudar al niño a sentirse más preparado. Interpreta el personaje de un niño nuevo presentándose con tu hijo y después cambien los papeles para que tu hijo también se presente.

  3. Fomenta patrones de pensamiento positivo. La ansiedad detrás de la timidez es con frecuencia el resultado del pesimismo o negatividad, así que vuelve esos pensamientos en afirmaciones de confianza.

    Construye la comódidad, la seguridad y la felicidad

  1. Participa en situaciones sociales gradualmente. Si te aproximas a un grupo grande de adultos o niños con tu hijo pequeño, preséntalo sólo a unas cuantas personas en lugar de a todo el grupo; tranquiliza al niño con tu presencia y dale tiempo para adaptarse a la nueva situación y personas.

  2. Acerca a tu tímido hijo con una actitud abierta y positiva. Actúa con calma y amabilidad y avanza a su ritmo; darle un empujón para que se una a alguna actividad es aceptable, pero obligarlo o forzarlo a aceptarte o a la actividad antes de que esté listo sólo incrementará su ansiedad y lo hará más indeciso en el futuro.

  3. Construye una conexión con tu hijo. Habla positivamente y plantéale preguntas abiertas que requieran una respuesta de más de una palabra, escucha con paciencia sus respuestas e involúcralo en la conversación tanto como se pueda.

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Escrito por tiffany barry | Traducido por diana i. almeida