Cuándo llevar a un recién nacido a la iglesia

Después de que nazca tu bebé, los amigos y la familia estarán ansiosos por ver al recién nacido, y eso incluye a tu familia de la iglesia. Asistir a tu primer servicio después del parto compromete tanto al bebé como a ti misma. Si has tenido un parto quirúrgico, por ejemplo, tienes un período de recuperación más largo que la mayoría de las mujeres que dieron a luz por vía vaginal. Al llevar a tu bebé a la iglesia, debes tener en cuenta algunas consideraciones naturales y seguras.

Control de infecciones

La sabiduría convencional sugería tener al bebé en casa durante el primer mes, pero esto no es necesario, siempre y cuando sigas algunas reglas sencillas, de acuerdo con Robert H. Shmerling, MD, reumatólogo del Beth Israel Deaconess Medical Center y profesor asociado de la Harvard Medical School. Tu bebé tiene anticuerpos que recibió en el vientre y que fortalecen su sistema inmune, y recibe más anticuerpos a medida que es amamantado. Evita en la iglesia a las personas que estén enfermas y restringe el acceso a tu bebé. Pídele a todos que se laven las manos antes de tocarlo o acercarse a él.

Limita el contacto

Llevar a tu bebé en un portabebés a la iglesia es una manera fácil de restringir el acceso él y reducir su exposición a los gérmenes. El portabebés también te ayudará a amamantar a tu bebé de forma discreta, incluso ahí mismo en la banca donde estés sentada. Con un portabebés, tienes más control sobre quién ve y toca a tu bebé. Si te preocupas acerca de una persona específica, le puedes decir "El bebe está dormido, y no quisiera molestarlo" o "En este momento estoy tratando de conseguir que se acostumbre, así que prefiero dejar que lo veas cuando esté más cómodo". También puedes aplicar una política de "mirar pero no tocar ", donde el bebé permanece escondido cerca de ti en el portabebés, a salvo de los que no se han lavado las manos. Algunas iglesias tienen una guardería o zona para bebés, donde se puede escuchar el servicio. No ir a el servicio es otra forma de limitar la exposición de tu bebé a un gran número de personas.

La guardería

La mayoría de las iglesias tienen políticas estrictas contra tener un niño enfermo en la guardería, pero a veces ocurre. Las políticas comunes de las guarderías también requieren que los trabajadores se laven las manos después de cambiar los pañales, la alimentación y otros contactos con el bebé. Dejar o no dejar al bebé en la guardería puede depender de cuántos niños están en la guardería y el si te sientes cómoda dejando a tu pequeño allí. Si tu bebé se vuelve inquieto en la iglesia, la guardería puede proporcionar un lugar donde puedes conseguir que se instale sin molestar a otros fieles. Considera estos puntos con cuidado y decide si tu bebé estará mejor contigo o en la guardería.

Bautismo del bebé

La decisión de llevar a tu bebé a la iglesia puede estar motivada en parte por el deseo de bautizarlo poco después de nacer. Si tu iglesia sumerge al bebé durante el bautismo de infantes, es mejor esperar hasta que éste esté un poco más grande para minimizar las preocupaciones sobre desnudarlo y mojarlo ya que podría suponer un riesgo de enfermedad. Pregúntele a tu pastor o sacerdote qué políticas tiene tu iglesia sobre el mejor momento para bautizar a tu bebé. Si tienes un bebé con problemas inmunológicos, explica tu situación y pregunta acerca de tener un bautismo privado para minimizar la exposición a los demás.

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Escrito por kathryn rateliff barr | Traducido por pattricia patino