Llevar una adolescente al ginecólogo

No estás solo si la idea de llevar a tu hija adolescente al ginecólogo te pone un poco nervioso. Sin embargo, ver a un ginecólogo la ayuda a aprender, a comprender y cuidar su cuerpo, encontrarás que vale la pena un poco de incomodidad relacionado con todo lo que ella ganará con su visita.

Cuando llevarla

Puedes hacer la primera cita de tu hija con un ginecólogo antes de que termine la escuela media. El American College of Obstetricians and Gynecologists recomienda que una niña tenga su primera cita con un ginecólogo entre las edades de 13 y 15 años de edad. Si se activa sexualmente menor a los 13 años o ha tenido problemas con su período, debe tener su primera cita a la mayor brevedad posible. Su médico probablemente le recomendará que se lo visite una vez al año después de la primera cita.

Dónde llevarla

El ginecólogo que tu hija ve durante sus años de adolescencia puede ser el primero que hable sobre el control de la natalidad o preocupaciones médicas que está demasiado avergonzada para compartir contigo. Encontrar el médico significa que ella se sienta cómoda haciendo las preguntas difíciles, así que haz que tenga participación al elegir el médico, de acuerdo con KidsHealth.org. Ella podría estar más cómoda con una doctora, podría preferir un médico joven sobre uno más viejo, o viceversa, y tal vez no quiera usar el médico que tú elegiste. El pediatra probablemente te recomendará un ginecólogo que se adapte a sus necesidades. Haz una cita telefónica para hablar con un médico familiar antes de programar la cita. Un médico que sea cálido y paciente hará que una adolescente se sienta a gusto.

Preparándola para su primera visita

Explicale que la mayor parte de la primera cita consistirá en hablar con el médico acerca de su historial de salud general y sus períodos, y que el ginecólogo le realizará un examen físico muy parecido a la que su pediatra le hace. Asegúrale que un examen pélvico probablemente no va a ser parte de su primera visita al ginecólogo, aunque el médico le hará un examen de los genitales externos, de acuerdo con el merican College of Obstetricians and Gynecologists. La adolescente probablemente no iniciará requiriendo exámenes de la pelvis hasta que se vuelva sexualmente activa o cumpla 21 años, lo que ocurra primero, según la Palo Alto Medical Foundation.

Tu papel

Tú solías sentarte al lado de tu hija en cada visita al médico, pero a medida que crece tiene derecho a la intimidad en la sala de examen. Determinar tu papel en la visita depende de ella y el médico. El ginecólogo puede querer reunirse con los dos al comienzo de la visita, según el Dr. Marc Laufer, el jefe de la División de Ginecología del Hospital de Niños de Boston, y puede ser que desee invitarte de nuevo después de que el examen se haya hecho. Su hija tal vez quiera que permanezcas con ella durante toda la visita, si está nerviosa, pero también tiene derecho a tener una conversación privada con el médico y ser examinada sin que estés presente. Gran parte de lo que hable con el médico puede ser confidencial, de acuerdo con el American College of Obstetricians and Gynecologists.

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Escrito por kathryn walsh | Traducido por blas isaguirres