Lista de comprobación de higiene personal

Practicar una buena higiene personal no sólo aumenta tu confianza, sino que también ayuda a mantenerte saludable evitando la propagación de enfermedades. Aunque los problemas de higiene aumentan con el inicio de la pubertad, las prácticas adecuadas de higiene deben ser realizadas por todas las edades. Siguiendo unos sencillos pasos cada día, puedes asegurarte de permanecer limpio y seguro y vivir una vida más sana.

Lavado de manos

Aunque te bañes a diario, también es importante mantener limpias tus manos lavándotelas durante el día. Incluso si las manos se ven limpias y sin suciedad, recogen gérmenes continuamente a lo largo de la jornada de cada objeto con que entras en contacto. Lavarte las manos regularmente o usar un desinfectante con base de alcohol es una manera fácil y rápida de evitar enfermarte. Las manos deberían lavarse siempre antes de comer, preparar comidas, quitarse o insertarse lentillas de contacto, tomar medicinas o cuidar heridas o personas enfermas. Lava tus manos luego de manipular alimentos, tocar la basura u otros materiales sucios, sonarte la nariz, ir al retrete o atender a una persona enferma o herida. Para lavarte apropiadamente las manos, mójalas con agua tibia, aplica jabón (jabón antibacterial, si es posible) y frota las manos una con otra creando fricción. Asegúrate de lavarte entre los dedos entrelazándolos y frotándolos. Frota la parte inferior de las uñas contra la palma opuesta para limpiarlas. Este proceso debe durar por lo menos 20 segundos. Enjuaga y seca con una toalla de papel, usando otra toalla de papel para cerrar el grifo. Para evitar la re-contaminación de las manos, use un papel limpio como barrera para abrir la puerta del baño.

Cuidado bucal

Cepíllate los dientes todos los días para prevenir las caries y el mal aliento. La Asociación Dental Americana recomienda el cepillado por lo menos dos veces al día con una pasta de dientes que contenga flúor. Revisa la caja de tu pasta de dientes para ver si la ADA la ha aprobado. Para limpiar entre los dientes, usa hilo dental para eliminar alimentos y bacterias cada vez que te cepillas. Según la ADA, el cepillo de dientes debe reemplazarse por lo menos cada tres o cuatro meses o tan pronto como las cerdas comienzan a parecer desgastadas.

Cuidado de las uñas

Mantén tus uñas limpias y recortadas. Las uñas pueden ser un caldo de cultivo para la suciedad y las bacterias cuando no están cuidadas adecuadamente. Para evitar la acumulación de bacterias debajo de las uñas, usa un cepillo de uñas para limpiar suavemente debajo de ellas cada vez que te laves las manos. Un palillo de naranjo también sirve para eliminar la suciedad de debajo de las uñas. Para evitar tener más espacio para que las bacterias se reproduzcan, mantén las uñas perfectamente cortadas y presentadas. Para que la piel alrededor de las uñas no se infecte, recorta las cutículas o padrastros (piel suelta alrededor de las uñas que se empieza a separar) a medida que se produzcan.

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Escrito por nicole brown | Traducido por frances criquet