Lista de alimentos que puedes consumir después de una cirugía de bypass gástrico

Después de una cirugía de bypass gástrico, el cuerpo nunca más será capaz de tolerar grandes comidas y determinados alimentos. Este procedimiento reduce el tamaño del estómago al tamaño de una nuez, y reacomoda el sistema digestivo de modo que parte del intestino delgado resulta derivado. Al principio, luego de la cirugía tus opciones alimenticias estarán limitadas, pero en el plazo de varios meses después podrás consumir comidas pequeñas con alimentos regulares de manera gradual. En general, hay cuatro fases en el plan alimenticio después de una cirugía de bypass gástrico, pero la duración de cada fase depende de las preferencias del cirujano y la habilidad de tu cuerpo para tolerar nuevamente los alimentos. Siempre debes respetar las indicaciones del médico.

Primera fase: líquidos

Durante el primer día o el segundo después de la cirugía, comenzarás a beber algunos sorbos o cucharadas de líquidos claros. Elige bebidas sin azúcar, sin cafeína y que no estén carbonatadas, como caldos, jugo de manzana, gelatina, agua, té, mezclas instantáneas para beber y helados de agua. Algunos días o semanas después de la intervención, podrás consumir una dieta líquida completa, alimentos que se filtran a temperatura ambiente. Elige bebidas sin azúcar, sin cafeína y que no estén carbonatadas, como por ejemplo sopas crema, jugo de naranja, bebidas proteicas preparadas, budines y yogur colados.

Segunda fase: alimentos en forma de puré

Cuando el cirujano lo permita, incorpora alimentos pisados o en forma de puré a tu dieta. La Mayo Clinic recomienda elegir alimentos sólidos que se pueden mezclar con facilidad cuando los pisas, como carne picada magra, frijoles, pescado, claras de huevo, y frutas y verduras blandas. Incorpora líquidos como agua, leche sin grasa, jugo o caldos, e incorpora las mezclas para armar una pasta fluida o una bebida espesa.

Tercera fase: alimentos sólidos blandos

Después de algunas semanas, el cirujano te permitirá incorporar alimentos a tu dieta que puedes aplastar con el tenedor. Prueba con carne picada, o pescados y aves de corral bien triturados; frutas frescas enlatadas o blandas; verduras bien cocidas; frijoles refritos sin grasa; estofados; huevos blandos hervidos; queso cottage; queso blando; avena; puré de patatas; sopas con poca grasa; y tofu. Concéntrate en el consumo de alimentos con gran cantidad de proteínas, e ingiere suplementos de proteína si es necesario para alcanzar tus objetivos nutricionales cada día. Durante esta etapa, el cuerpo puede tener dificultades para digerir algunos alimentos blandos, de modo que debes evitar los alimentos fibrosos, como pan, arroz, pastas y mantequilla de maní, carnes duras y verduras fibrosas. Los alimentos con gran cantidad de grasa, como manteca, queso crema, mayonesa, salchichas, leche entera y aderezos para ensaladas, y refrigerios, como postres, patatas fritas y palomitas de maíz, también se deben evitar.

Cuarta fase: alimentos sólidos

En el plazo de tres meses después de la cirugía, el cirujano podrá permitirte que incorpores alimentos más firmes a tu dieta de forma gradual. Continúa evitando los alimentos con abundante azúcar, grasa y las bebidas carbonatadas, y consume proteínas en primer lugar. Debes evitar los alimentos que al cuerpo le cuesta digerir, como verduras fibrosas, carnes duras, alimentos y panes secos. Según la información de Duke University Health Systems, en general los mariscos se toleran mejor al principio, y luego siguen las carnes tiernas y las aves de corral. Elige opciones alimenticias saludables; mastica cada trozo y deja de comer cuando sientas que el estómago está saciado.

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Escrito por marcy brinkley | Traducido por vanesa sedeño