Lípidos versus carbohidratos como almacenadores de energía

Tu cuerpo requiere de energía para funcionar: cada célula se basa en una fuente de energía para impulsar las reacciones químicas necesarias para la digestión y el metabolismo, la comunicación celular, la división celular y el crecimiento, la síntesis de hormonas y para otros procesos fisiológicos. Tu cuerpo puede utilizar tanto los carbohidratos como los lípidos o grasas para almacenar energía.

Contenido energético

Tanto los carbohidratos como los lípidos sirven como fuentes de energía, pero estos compuestos tienen diferentes capacidades para el almacenamiento de energía. Cada gramo de carbohidratos almacena 4 calorías de energía, mientras que cada gramo de lípidos almacena 9 calorías. Por tanto, los lípidos constituyen una forma más compacta de almacenamiento de energía, ya que contienen más energía por gramo que los carbohidratos. Como resultado de ello, tu cuerpo tiende a utilizar la grasa para almacenar energía durante largos períodos de tiempo y emplea los carbohidratos para almacenar energía a corto plazo.

Formas de almacenamiento

En general, tu cuerpo almacena lípidos en forma de triglicéridos. Cada triglicérido contiene tres compuestos de ácidos grasos, todos unidos a un esqueleto de glicerol químico. La mayoría de los triglicéridos se almacenan en el tejido adiposo, formado por células grasas distribuidas por todo el cuerpo, aunque tu sangre también contiene pequeñas cantidades de triglicéridos. Los carbonohidratos en el cuerpo se almacenan en forma de glucógeno, una gran molécula de carbohidrato formada por cientos o miles de unidades más pequeñas de glucosa, un azúcar simple. Tu cuerpo también puede convertir los carbohidratos en grasa para almacenar energía a largo plazo.

Descomposición de los carbohidratos

El glucógeno en tu cuerpo sirve como una fuente de glucosa para las células. Varios de tus tejidos, incluyendo tu cerebro y músculos, utilizan la glucosa como fuente de energía para apoyar al funcionamiento metabólico. Cuando tu cuerpo necesita glucosa, el hígado y los músculos comienzan a descomponer el glucógeno, liberando la glucosa. Parte de esta glucosa se puede utilizar directamente en el hígado o en el tejido muscular, mientras que otra glucosa se libera al torrente sanguíneo para ser recibida y utilizada por los otros tejidos de todo tu cuerpo.

Descomposición de los lípidos

Tu cuerpo también puede descomponer los triglicéridos como fuente de energía. Si tu cuerpo requiere energía, el tejido adiposo comienza a descomponer los ácidos grasos en moléculas que tus células pueden utilizar para producir energía utilizable. La descomposición de los lípidos resulta importante para la pérdida de peso, ya que tu cuerpo utiliza la energía de la grasa almacenada para mantener tus tejidos, por lo que pierdes tejido graso y bajas de peso.

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Escrito por sylvie tremblay, msc | Traducido por tere colín