Linfocitos intestinales

Los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco, se dispersan entre las células absorbentes que forman el revestimiento del tracto intestinal. Los linfocitos intestinales son parte de un componente grande e importante del sistema inmunológico del cuerpo. Los trastornos de la función celular inmune intestinal pueden producir condiciones inflamatorias en los intestinos delgado y grueso y comprometen la absorción de nutrientes. La salud y el funcionamiento normal de tu sistema inmunológico intestinal está íntimamente ligado con los componentes de tu dieta.

Función


Las células del sistema inmunológico que pueblan el revestimiento interior de los intestinos se llaman linfocitos intraepiteliales.

Las células del sistema inmunológico que pueblan el revestimiento interior de los intestinos se llaman linfocitos intraepiteliales. Estas células comprenden un tipo de tejido denominado tejido linfoide asociado al intestino. Proteger tu cuerpo contra la invasión de microorganismos potencialmente dañinos a través de 2.150 a 4.300 pies cuadrados (199,7 a 399,47 metros cuadrados) de la superficie de la mucosa intestinal es la función principal de los IELs intestinales. Los IELs deben mantener una relación amistosa y tolerante con las bacterias que naturalmente habitan en el intestino grueso. Los linfocitos intestinales también ayudan al cuerpo a desarrollar inmunidad contra las proteínas pequeñas que podrían entrar en la sangre y causar una reacción inmune o alérgica adversa.

Desarrollo


El timo es importante para el desarrollo del sistema inmunológico antes del nacimiento y durante unos pocos meses después del nacimiento.

El timo, un órgano pequeño detrás de la parte superior del esternón, juega un papel en el sistema inmunológico. Es importante para el desarrollo del sistema inmunológico antes del nacimiento y durante unos pocos meses después del nacimiento. Las células que eventualmente se convierten en IELs se originan en la médula ósea y se desarrollan en el timo, los IELs del timo pueblan la pared intestinal interna durante el desarrollo fetal. Poco después del nacimiento, el número de IELs intestinales del timo alcanzar un pico y comienzan una disminución constante que continúa a través de la edad adulta. Después del nacimiento, la población IEL intestinal puede ser estimulada por los hidratos de carbono de la leche materna que se fermentan en el colon y aumentan el crecimiento de bacterias.

Enfermedades crónicas


Las respuestas inapropiadas de los linfocitos intestinales pueden conducir a trastornos inflamatorios, tanto en el intestino delgado como en el grueso.

Las respuestas inapropiadas de los linfocitos intestinales pueden conducir a trastornos inflamatorios, tanto en el intestino delgado como en el grueso. Por ejemplo, la enfermedad de Crohn es una inflamación crónica de cualquiera de los intestinos. En los IELs intestinales que se encuentran en pacientes con enfermedad de Crohn, una proteína importante para la respuesta inmune normal, llamada el receptor hidrocarburo de aril, no funciona correctamente. La enfermedad celíaca es una enfermedad inflamatoria que por lo general afecta al intestino delgado. En los pacientes con enfermedad celíaca, las proteínas del gluten de trigo, cebada o centeno interactúan con los linfocitos intestinales y dañan la mucosa intestinal, lo que reduce la absorción de nutrientes.

Dieta e inmunidad intestinal después del nacimiento


Una dieta rica en verduras, frutas, aceite de oliva, pescado y nueces se asocia con un menor riesgo de contraer la enfermedad de Crohn en niños.

Los compuestos naturales en las frutas y verduras de tu dieta, incluyendo una clase de moléculas llamadas polifenoles, estimulan el receptor de los hidrocarburos de aril en los linfocitos intestinales y ayudan a mantener la inmunidad intestinal en buen estado de funcionamiento. Tu cuerpo convierte otra clase de compuestos, llamados glucosinolatos, que están presentes en las verduras crucíferas, como el brócoli, la coliflor y la col, en moléculas que también estimulan el sistema inmune intestinal. Un estudio presentado en la edición de marzo de 2008 de "la enfermedad inflamatoria intestinal", informó que una dieta rica en verduras, frutas, aceite de oliva, pescado y nueces se asoció con un menor riesgo de contraer la enfermedad de Crohn en niños.

Referencias

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Escrito por michael r. peluso, ph.d. | Traducido por gii urii