Sobre la limpieza iónica de pies

Seguramente has visto los comerciales: las personas meten sus pies en unas pequeñas bañeras llenas de agua que rápidamente se pone oscura y desarrolla una capa de una horrible sustancia viscosa que supuestamente ha sido extraída de sus cuerpos. Probar un baño iónico de pies para desintoxicar tu cuerpo no es nada barato. De hecho, podrías llegar a pagar cerca de US$100 en un spa o incluso hasta US$1,000 para gozar de tu propio sistema en casa. No obstante, trata de no sacar la cartera todavía, ya que el secreto detrás de estos dispositivos es aún más turbio que el agua que producen.

Identificación

Si bien las explicaciones difieren dependiendo del proveedor, los baños iónicos de pies funcionan alrededor de una premisa similar. Todo comienza cuando sumerges tus pies en una pequeña bañera llena de agua salada cargada eléctricamente. Los defensores de este sistema argumentan que el agua cargada interactúa con tu cuerpo para extraer una variedad de toxinas, metales pesados ​​y otras inmundicias a través de los poros de las plantas de los pies. Mientras esto sucede, el agua se vuelve de un color amarillo o incluso marrón turbio como supuesta prueba de las toxinas eliminadas. Algunos inclusive afirman que existe un código de colores para las toxinas que son extraídas: el amarillo determina las toxinas del sistema excretor, mientras que el negro denota las del hígado.

Beneficios anunciados

Tanto los spas como los fabricantes de estos dispositivos afirman que la limpieza iónica de pies ofrece una amplia variedad de beneficios para la salud. A menudo prometen que gozarás de mayores niveles de energía, de articulaciones más sanas, de la eliminación de acné y otras afecciones de la piel, de la reducción de los niveles de estrés, de pérdida de peso y una digestión mejorada y de la protección contra nuevas enfermedades. Algunos incluso se comprometen a aliviar los síntomas de algunas condiciones específicas tales como la fibromialgia y el insomnio. Ninguna de las afirmaciones, sin embargo, está respaldada por la investigación científica.

La opinión de los expertos

Los profesionales médicos y científicos que han investigado la limpieza iónica de pies están de acuerdo en que la mayoría de estas afirmaciones son una total mentira. La suciedad en el agua es resultado de electrodos corroídos, no de las toxinas extraídas del cuerpo. Ben Goldacre, columnista de ciencia en The Guardian creó en el 2004 su propia "bañera iónica" con un par de clavos y una batería de coche. Luego envió a un colega a que se diera un tratamiento de limpieza de pies en un spa. Una comparación del agua resultante en ambos casos demostró que cada uno de ellos tenía un elevado contenido de hierro, pero ni una sola toxina.

Conceptos erróneos

Además de la falta de efectividad de este tipo de dispositivos, también se sabe que se basan en conceptos científicos mal aplicados. Stephen Barrett de Device Watch señala que la piel humana no está diseñada para excretar toxinas. El hígado y los riñones ayudan al cuerpo a eliminar toxinas a través de la orina, no a través de la piel. Además, la leve corriente eléctrica involucrada en estos baños no es suficiente para dividir las moléculas de agua en iones. Incluso si lo hicieran, no hay investigaciones que indiquen que estos iones puedan tener un efecto sobre las toxinas o radicales libres del cuerpo.

Advertencia

Siempre y cuando se operen correctamente, los baños de pies iónicos no implican ningún riesgo para la salud. Si encuentras que el agua te produce un cosquilleo relajante y no te molesta el elevado precio, no hay nada malo en usar este tipo de sistema. De hecho, ante las refutaciones publicadas, algunos minoristas se han olvidado de hablar sobre la eliminación de toxinas y en su lugar han comenzado a prometer beneficios menos tangibles como el balance energético. No te dejes engañar pensando que estos tratamientos te ofrecen algún tipo de beneficio de salud y desde luego, no los utilices como un sustituto de ningún tratamiento prescrito para una determinada enfermedad.

Más galerías de fotos



Escrito por michael baker | Traducido por pei pei