Cómo limpiar tus oídos con peróxido de hidrógeno

La cera de los oídos protege al oído interno de la tierra y otros materiales externos. Sin embargo, demasiada cera podría afectar tu audición y causar mareos, dolor o picazón. Para acumulaciones de cera de leve a moderadas, puedes limpiar tus oídos con una solución de peróxido de hidrógeno en casa. La limpieza regular evita la acumulación de cera rígida, la cual puede atrapar bacterias en el oído interno y causar infecciones. Consulta con tu médico para determinar si es seguro utilizar peróxido de hidrógeno para limpiar tus oídos.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Solución de 3 a 4 por ciento de peróxido de hidrógeno
  • Toalla
  • Tazón
  • Bolas de algodón

Instrucciones

  1. Recoge tu cabello hacia atrás y cubre tu cabeza con una toalla o sombrero para evitar que tu cabello se aclare o decolore con las propiedades blaqueadoras del peróxido. De manera alternativa, puedes aplicar jalea de petróleo en los mechones de cabello alrededor de tu oreja.

  2. Acuéstate sobre tu lado izquierdo. Puedes utilizar una almohada, pero elige una plana o baja para mantener el nivel de tu cabeza paralelo al techo. Esto permite que el peróxido de hidrógeno penetre más profundo y previene que drene hacia fuera de la oreja.

  3. Utilizando la tapa como herramienta para medir, vierte una capa llena de peróxido de hidrógeno dentro de tu oreja derecha. Deberías experimentar un burbujeo, y podrías sentir una profunda picazón dentro de tu oído. Este es el peróxido de hidrógeno activándose y deshaciendo la acumulación de cera.

  4. Deja el peróxido de hidrógeno en tu oreja por 20 minutos. Mantente en tu posición de descanso y permite que la solución funcione. El burbujeo y los sonidos podrían volverse menos frecuentes o intensos después de unos pocos minutos.

  5. Ponte de pie e inclina tu cabeza hacia la derecha para drenar la solución de peróxido de hidrógeno de tu oreja. Sostén un tazón o una toalla bajo tu oreja mientras la solución drena. También podrían salir pequeñas piezas de cera.

  6. Seca el exterior de tu oído con una toalla.

  7. Repite el proceso en la oreja izquierda, apoyándote sobre tu lado derecho. Cubre la almohada con una toalla para cubrir el fluído que podría seguir saliendo de la oreja derecha.

Consejos y advertencias

  • No utilices clips para el cabello, hisopos ni ningún otro objeto para limpiar la cera de tus oídos. Podrías dañar un tímpano o permitir que las bacterias entren al canal del oído.
  • Si experimentas cambios en tu audición, organiza una cita con tu médico.
  • La limpieza frecuente podría causar infecciones bacterianas y provocar sequedad y picazón en el oído interno. Mantén tus manos fuera de tus oídos, incluso en el evento de picazón e incomodidad. Tus dedos llevan gérmenes, y esto causa infecciones en el oído.
  • No contamines todo el contenido de una botella de peróxido sumergiendo trapos, dedos u otros objetos contaminados en la botella. Una vez contaminado, el peróxido pierde su potencia. Vierte la solución sobre un trapo estéril, un hisopo de algodón u otro objeto y deshazte de este después de utilizarlo.

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Escrito por cheryl grace myers | Traducido por ana grasso