Cómo limpiar mi cara con té verde

Derivado de las hojas de té no fermentadas, el té verde es una bebida china antigua con una historia que se remonta a unos 4.000 años. Según el Dr. Stephen Hsu, biólogo molecular en el Medical College of Georgia, el té verde contiene polifenoles que ayudan a retrasar el proceso de envejecimiento, protegen contra el daño solar y ayudan a limpiar la piel de radicales libres. Lavarse con té verde proporciona una manera económica de rejuvenecer y mejorar el estado general de tu piel.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Agua destilada
  • Tetera
  • Hornalla
  • Bolsas de té verde
  • Azúcar granulada
  • Paño

Instrucciones

  1. Calienta el agua.

    Vierte 1/2 taza de agua destilada en una tetera. Coloca la tetera sobre la hornalla y deja hervir el agua.

  2. Vierte el agua.

    Retira la tetera del fuego y vierte el agua en un pequeño tazón. Añade dos bolsas de té verde al agua caliente del tazón.

  3. Deja el té reposando.

    Deja que las bolsas de té verde reposen mientras el agua se enfría. Quita las bolsitas de té del agua caliente una vez que esté fría al tacto; por lo general unos 15 minutos.

  4. Mezcla.

    Añade 3 cucharadas de azúcar granulada al té verde enfriado en el tazón. Mezcla el azúcar y el té. El azúcar actuará como un exfoliante, retirando las células muertas a medida que el té verde limpia la piel. Mejor aún, Healing Lifestyles and Spas revela que debido a que el azúcar es un humectante, lo que atrae la humedad, puede ayudar a mantener la piel hidratada.

  5. Limpia tu cara.

    Empapa un paño limpio con la solución de té verde. Masajea suavemente tu piel con el paño.

  6. Enjuaga tu cara.

    Enjuaga tu piel con agua fría después de la limpieza, eliminando todos los restos de té verde y azúcar. Repite el proceso una vez a la semana.

Consejos y advertencias

  • El té verde también funciona bien como un tonificador. Simplemente lava tu piel con tu limpiador habitual y enjuágalo. Continúa la limpieza de tu cara con un baño de té verde reposado y enfriado.
  • Prueba el limpiador exfoliante de té verde y azúcar en tu cuerpo durante el baño para suavizar tu piel.
  • No te laves con el exfoliante de té verde más de una vez a la semana. La exfoliación puede causar enrojecimiento e irritación si se aplica muy a menudo.
  • Nunca apliques té verde caliente sobre tu piel. El líquido caliente puede causar quemaduras graves.
  • Desecha todo el té verde y el azúcar restantes que quedan en el recipiente; no los guardes ni los vuelvas a utilizar.
  • No utilices agua del grifo. Muchos grifos de la ciudad contienen cloro, que daña la piel.

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Escrito por jonae fredericks | Traducido por maría echenique