Cómo lidiar con viajes largos en avión estando embarazada

Cuando estás embarazada, probablemente volar sea lo último que quieres hacer, pero unos pocos movimientos simples harán que el viaje sea más fácil, seguro e incluso placentero. Para tener un viaje cómodo, intenta reservar un asiento en el centro del avión, sobre las alas, aunque un asiento de la primera fila ofrece más espacio.

Habla con tu médico

Para disminuir los riesgos para ti y tu bebé, habla con tu médico antes de volar y pídele un permiso por escrito. Algunas aerolíneas requieren tal documento si vuelas habiendo pasado cierto punto de tu embarazo, pero varía entre empresas. Un médico puede también ayudar a desarrollar un plan para sentirte segura y cómoda al viajar y puede recomendarte un doctor en tu lugar de destino por si lo necesitas.

Consejos sobre asientos

Considera qué asiento reservar antes de volar. Si tu prioridad es tener lugar extra para estirarte, reserva un lugar cerca de la división entre clases del avión. Para evitar los mareos por el movimiento, que pueden exacerbar las náuseas matutinas, reserva un asiento en el centro del avión, sobre las alas. Coloca el cinturón de seguridad debajo de la panza para que quede apoyado sobre tus caderas.

Lidiar con las náuseas matutinas

Las náuseas matutinas suelen ser una parte rutinaria del embarazo, pero los viajes pueden empeorarlas. Para combatir este problema en un viaje largo, lleva algunas tostadas secas o un puñado de galletas de agua y evita consumir una gran comida en el avión, optando por consumir bocadillos. El jengibre (ginger) es bueno para calmar un estómago revuelto, así que pide a la asistente de vuelo un vaso de ginger ale o lleva algunos saquitos de té de jengibre o caramelos.

Problemas de pechos y espalda

Es común tener los pechos sensibles durante el embarazo, así que evita usar sostenes con aro y elige uno sin alambre para sentirte cómoda en el vuelo. Lleva almohadillas de lactancia por si tus pechos segregan calostro (un líquido que precede a la leche) o coloca un pañuelo de papel en tu corpiño para absorber el fluido. Para aliviar el dolor de espalda, usa pantalones de maternidad con una banda de apoyo y coloca una pequeña almohada debajo de la cintura. Si el asiento que está frente a ti tiene un lugar para apoyar los pies, úsalo.

Si rompes bolsa

Si rompes bolsa mientras vuelas, avisa a una asistente de vuelo. Aunque no están entrenadas para atender un parto, pueden preguntar si hay algún personal médico idóneo a bordo en caso de que comiences con el trabajo de parto. Si es posible, revisa tu ropa interior en el baño y observa el color y olor del fluido, que puede ayudarte a determinar si has roto bolsa o si simplemente es una pérdida de orina. Cuando aterrices, busca a un médico inmediatamente.

Ejercicio y agua

Estar quieta durante períodos largos al volar incrementa el riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos en mujeres embarazadas . Para estimular una circulación sana, usa medias de compresión y camina por el avión una vez por hora. Cuando estés parada, hazlo con una postura amplia, lo que da más apoyo a tu espalda. Cada 30 minutos, flexiona y estira tus pies mientras estás sentada y evita tener las piernas cruzadas por períodos largos de tiempo. No olvides beber mucha agua y evita las bebidas cafeinadas, que son deshidratantes.

Despilfarro

Si tienes algo de dinero extra o muchas millas de viajero acumuladas, elige la clase de negocios o primera clase. Desde la atención del personal hasta los asientos, elegir una mejor clase te da los beneficios que necesitas para volar cómoda. Los asientos más amplios que ofrecen estas secciones te dan más lugar para estirarte, lo cual puede ser particularmente cómodo si tienes un embarazo avanzado y una gran panza.

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Escrito por hallie engel | Traducido por mariana palma