Cómo lidiar con padres que no controlan a sus hijos

Tratar con otros padres e hijos es una pendiente resbaladiza porque el lazo padre/hijo es mucho más fuerte que cualquier vínculo que el otro padre comparta contigo, señala el experto social y autor Mark Matousek en "Psychology Today" (Psicología hoy). Si un padre en tu grupo o patio de juegos no tiene control sobre su hijo, procede con cuidado. Intervenir demasiado bruscamente podría hacer que acabes en problemas, mientras que no involucrarse en absoluto podría poner en peligro la experiencia de tus propios hijos.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Habla con tu hijo antes de pasar tiempo con alguna pareja de padre e hijo que sabes puedan ser un problema. Hazle saber a tu hija que ella debe venir contigo si surge algún problema. De esa manera, si el otro niño se sale de control, tu hija sabrá cómo reaccionar y dónde encontrar ayuda, ya sea en un equipo de la escuela, un patio de recreo o durante los juegos en casa.

  2. Establece las reglas tan pronto como sea posible con el padre e hijo en cuestión. Por ejemplo, si invitan a un chico fuera de control a tu casa para jugar, enumera las reglas con el padre de antemano, como cuánto tiempo durará la cita de juegos y quién estará allí. Cuando el niño llegue, dile las reglas a él también, incluyendo cosas como no golpear, gritar o pelear. Al dejar las expectativas claras de antemano, estableces el precedente tanto para el padre como para el hijo de lo que es aceptable o no.

  3. Sé el padre. Aunque disciplinar a los hijos de alguien más siempre es peligroso, es más fácil que si utilizas conjugaciones para "nosotros" en vez de culpar a un niño por estar fuera de control. Si ves a un niño lanzando arena en el patio de juegos sin que su padre lo reprenda, puedes ir hacia allá y decir "Hey, no tiraMOS arena en el patio de recreo. Podría entrarle a alguien en los ojos y le dolería mucho". Utiliza un tono amable pero firme que no aliene a los padres o al niño.

  4. Informa a los padres de la infracción usando tu sentido del humor. Evita acusar al otro padre de no controlar a su hijo, mejor proyecta una actitud de entendimiento; después de todo, podría no haberse dado cuenta siquiera de que su hijo estaba fuera de control. Algo así como: "Si lanza más arena, voy a necesitar una ducha cuando llegue a casa", le avisa al otro padre que has notado comportamiento inapropiado sin ser crítico o entrar en una discusión.

  5. Detén toda interacción entre tu hijo y otro niño si el padre continúa ignorando o permitiendo el mal comportamiento. Terminar la visita sería lo mejor que puedes hacer si el niño no se calma, sugiere el Dr. Kyle Pruett para FamilyEducation.com (EducaciónFamiliar.com). No es tu trabajo seguir vigilando al hijo de alguien más y si es uno que causa problemas quizá necesite algún tiempo para pensar en sus acciones. Se vale mencionar por qué a los padres, mientras uses un tono no acusador como: "los chicos realmente no se están llevando bien hoy así que probablemente sea mejor si terminamos la cita de juegos".

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Escrito por kay ireland | Traducido por jorge escobar