¿Cómo lidiar con niños que exhiben comportamiento agresivo?

La agresión es un comportamiento humano natural que sirve para fines de adaptación en el gran orden de las cosas. Cuando se expresa en los niños, sin embargo, puede crear caos y perturbar la adaptación del niño, dentro de la familia y la comunidad. La mayoría de los niños muestran conductas agresivas de algún tipo en el curso de su infancia. Desconcertados, frustrados o enojados, los niños pequeños tienden a agarrar, jalar, empujar, pelear, golpear o lanzar. Una de las tareas principales de los padres es ayudar a sus hijos a aprender a refrenar sus impulsos agresivos.

Evalúa el problema

Antes de lanzarte a solucionar el problema, evalúa la gravedad, las circunstancias y el impacto del comportamiento agresivo de tu hijo. Determina cuándo y dónde tu hijo se vuelve agresivo. Identifica los factores situacionales que afectan a tu hijo, y determina qué se convierte en un disparado, causa, cómplice o víctima. Al revisar los factores causales, considera los precursores emocionales que pueden contribuir al comportamiento agresivo de tu hijo, incluyendo irritabilidad, estrés, ira, fatiga y frustración.

Factores médicos

Si tu hijo tiene tendencias recurrentes o crónicas para engancharse en un comportamiento agresivo, o incluso comete actos ocasionales de violencia contra mascotas, compañeros, familiares o adultos, debes considerar una evaluación médica. Un gran número de condiciones médicas pueden contribuir a un comportamiento agresivo. Condiciones metabólicas, hormonales, cardíacas, neurológicas, alérgicas y de desarrollo pueden contribuir a las tendencias agresivas. Del mismo modo, problemas psiquiátricos como depresión, ansiedad, trastorno bipolar, trastorno de hiperactividad con déficit de atención, trastornos del comportamiento y esquizofrenia, así como trastornos del desarrollo como el síndrome de Asperger, autismo y trastornos del aprendizaje pueden causar o exacerbar el comportamiento agresivo. Las intervenciones médicas o medicamentos pueden aliviar la condición subyacente y reducir la agresividad.

Identifica las condiciones coexistentes

Puedes comenzar a identificar factores que contribuyen o que causan complicaciones antes de acudir a la consulta con el médico. Sitios web como Medline Plus y el National Mental Health Information Center enumeran síntomas asociados con determinados problemas psiquiátricos, incluyendo algunos que pueden contribuir a las tendencias agresivas de tu hijo. También puedes revisar Healthy Place, el cual ofrece enlaces a los cuestionarios de detección gratuitos en línea para varios trastornos psiquiátricos. En MassGeneral.org puedes llenar un cuestionario preliminar de diagnóstico de salud mental en línea, que te ayuda a identificar los síntomas para discutirlos con el médico o psicólogo de tu hijo.

Intervén consistentemente

Cada vez que tu niño se involucre en un comportamiento agresivo, lleva a cabo una intervención. Dale una advertencia o amonestación, o asesóralo sobre las mejores formas en que puede hacer frente a la situación. Por ejemplo, dile: "No nada más tomes el juguete. Usa palabras para pedirlo." Si tu hijo no responde a tu intervención inicial, interrumpe la actividad y habla con él. Conversa acerca de su estados de ánimo, motivos y objetivos. Ayúdale a controlar sus estados de ánimo con más cuidado, y a identificar formas más adecuadas de hacer frente a la situación. Asesora a tu hijo en la resolución de problemas. Si ves que tu hijo está empezando a perder el control de sus emociones, sugiérele que se tome un tiempo de descanso, como en el deporte, para que se calme. Si tu hijo no puede tomar el control de su comportamiento agresivo, sácalo temporalmente de la situación.

Haz frente a los factores que contribuyen

Controla y restringe a tu hijo de ver agresión y violencia en televisión y restringe su uso de juegos de video violentos. Anímalo a hacer mucho ejercicio y actividad física para aliviar el estrés y gastar energía excesiva. Mantén a tu hijo en un horario de sueño estable y saludable, ya que la privación crónica del sueño puede reducir los umbrales de frustración.

Más galerías de fotos



Escrito por jon williams | Traducido por tere colín