Cómo lidiar con un niño que no mantiene las manos quietas

Los niños son personas con mucha energía que quieren divertirse, y a menudo les gusta hacer las cosas a su manera. Como resultado, es posible que observes o que hayas escuchado decir a los maestros de tu hijo que éste no mantiene las manos quietas. Esto puede incluir golpes, pellizcos, arañazos y otras formas de contacto innecesario durante los juegos, las clases, o estando pie en fila con otros niños. Afortunadamente, hay medidas que puedes tomar para ayudar a tu hijo a controlar sus impulsos y mantener las manos quietas.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Toma nota de en qué momentos tu hijo tiende a no ser capaz de mantener las manos quietas. Es más probable que el niño participe en un contacto innecesario, como golpes o arañazos, cuando está inquieto. Al observar el comportamiento de tu hijo es posible que puedas predecir el momento en que tendrá problemas para mantener las manos quietas. Por ejemplo, si está cansado o con hambre, permite que tu hijo tome una siesta o coma antes de participar en actividades con otros niños y adultos. Si tu hijo está más satisfecho puede que sea capaz de controlar sus impulsos para tocar.

  2. Enseña a tu niño a expresarse verbalmente en vez de tocar. Muchos niños golpean, dan puñetazos, arañan o pellizcan cuando quieren algo. Enseña a tu hijo a pedir algo. Por ejemplo, preguntar a otro niño si puede jugar con su juguete, o a un vecino si puede acariciar a su perro, en vez de simplemente hacerlo.

  3. Ten una política de tolerancia cero. Aplica un castigo si tu hijo toca, golpea o pellizca excesivamente a los demás, para que asocie este tipo de acciones con consecuencias negativas. Haz que tenga un tiempo fuera o quítale el privilegio de ver televisión o usar la computadora.

  4. Fomenta maneras más positivas para que tu hijo maneje sus impulsos, especialmente los negativos. Anima a tu hijo a dar un paso atrás y respirar profundamente unas cuantas veces si siente el ansia de tocar. En caso de problemas graves, puedes optar por un saco de boxeo para aliviar la ira o visitar a un terapeuta.

Más galerías de fotos



Escrito por michelle zehr | Traducido por josé antonio palafox