Cómo lidiar con un niño grosero

Un niño grosero puede contestarte de mal modo, maldecir, imitarte o hablarte sin respeto cuando se enoje, se frustre o quiera atención. Si tu hijo no puede dejar este mal hábito, tendrá problemas con sus profesores, compañeros de clase, de equipo o familiares, quienes lo considerarán maleducado u ofensivo. Utiliza técnicas motivacionales y de comportamiento cuando interactúes con tu hijo para ayudarlo a hablar correctamente y a tratar a los demás con respeto.

Nivel de dificultad:
Moderado

Necesitarás

  • Monedas
  • Cartulina
  • Cinta adhesiva
  • Marcador
  • Calcomanías

Instrucciones

  1. Da un buen ejemplo hablando respetuosamente cuando te dirijas a tu hijo y a otras personas. Family Education sugiere ser un modelo positivo hablando calmada y racionalmente cuando estés discutiendo, evita el sarcasmo, los insultos o las maldiciones porque tu hijo creerá que es aceptable hablar de la misma manera.

  2. Establece límites para que tu hijo sepa qué tipo de palabras y tono le permitirás. El sitio de la North Dakota State University Agriculture and University Extensión recomienda establecer una regla sencilla y una consecuencia que puedes reforzar con consistencia. Dile a tu hijo que si te responde mal cuando no consiga lo que quiera, por ejemplo, no podrá jugar videojuegos por un día o no irá a la casa de su amigo.

  3. Aléjate cuando tu hijo no pare de hablarte incorrectamente. El sitio Disney Family señala que es importante no comenzar una discusión, si tu hijo se muestra irrespetuoso, particularmente si temes perder el temperamento y también hablar mal. Manda a tu hijo a su habitación hasta que ambos se calmen y puedan hablar racionalmente, enséñale que es mejor hablar de la decepción, la frustración o la ira calmadamente en vez de mostrar insatisfacción hablando groseramente.

  4. Motiva a tu hijo con dinero cuando trabajes para evitar el lenguaje incorrecto. Disney Family dice que reúnas la cantidad de monedas equivalentes a la que le das semanalmente y que las pegues en la cartulina. Cada vez que tu hijo te conteste mal, quita una moneda. Al final de la semana, sólo recibirá las monedas restantes.

  5. Haz un cuadro de calcomanías si prefieres promover el buen comportamiento y no castigar el incorrecto. Utiliza el marcador para dibujar filas en el cuadro y que tu hijo peque una calcomanía cada vez que se dirija a alguien correctamente o no responda mal. Dale un premio, como comprar un helado o ir al cine, cuando las filas del cuadro estén llenas.

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Escrito por drea christopher | Traducido por diana i. almeida