Cómo lidiar con un niño de edad preescolar con frecuentes rabietas

Las rabietas frecuentes de tu hijo pueden dejarte raído y agotado, pero es el momento perfecto de mostrarle cómo manejar correctamente una situación estresante o difícil. Puedes ser un buen modelo mostrándole cómo mostrar verbalmente los sentimientos, hablando durante la situación e implementando habilidades para resolver problemas. Cuanto más rápido aprenda estas habilidades, más fácil será para ambos.

Nivel de dificultad:
Moderado

Necesitarás

  • Pegatinas
  • Una tabla para pegatinas
  • Papel
  • Crayones
  • Masa para jugar

Instrucciones

  1. Mantente calmo y respira varias veces. Si lo necesitas, deja el lugar por algunos minutos para darte un "tiempo fuera" para componerte antes de encarar el problema. Según KidsHealth, deberás enfocar el problema cuando estés preparado para hablar de forma calma, clara y firme, en lugar de reaccionar con enojo, críticas y castigos. Lo último sólo le enseñará a tu hijo a actuar de ese modo.

  2. Ignora las rabietas menores, como los gritos. Si estás en un lugar público, no reacciones; en lugar de ello, mira hacia adelante o córrete a una distancia corta en otra dirección. Tu hijo de edad preescolar puede estar tratando de captar tu atención. Si le prestas tu atención, un dulce o un juguete, entonces habrás reforzado ese comportamiento negativo. Esto le muestra que este comportamiento negativo es como consigue lo que quiere. Si comienza a lastimarse a sí mismo o a otros, la American Academy of Pediatrics sugiere quitarlo del lugar y decirle firmemente que sus acciones son inaceptables, no "No pegues" o "No patees".

  3. Recompensa su buen comportamiento frecuentemente y con entusiasmo. Los premios, las sonrisas, los abrazos refuerzan las actitudes positivas y hacen que tu hijo sea más propenso a continuar mostrando esas conductas para captar tu atención. Estas formas son baratas o libres y puede hacer maravillas para reducir la cantidad de rabietas emocionales.

  4. Enséñale cómo etiquetar una emoción y aliéntalo a utilizar sus palabras para decirte cómo se siente. La AAP señala que un niño de esta edad está comenzando a desarrollar las habilidades necesarias para utilizar sus palabras para expresar sus sentimientos, en lugar de los berrinches y rabietas emocionales. Puedes comenzar enseñándole cómo utilizar sus palabras, como "Veo que estás mal. ¿Te gustaría decirme qué es lo que te está haciendo sentir de ese modo?" Escucha lo que tiene para decir y acompáñalo con ese sentimiento.

  5. Define las reglas de la casa, las recompensas y las consecuencias claramente, y adhiérete a ellas. Si haz expresado la regla de la casa de no pegarle a los hermanos o no dar portazos y continúa rompiendo las reglas, sigue con la consecuencia de perder el tiempo de televisión durante la noche. Si continúa siguiendo las reglas, aplica la recompensa establecida como pegatinas sobre una tabla de pegatinas o una pensión.

  6. Enseña estrategias de enfrentamiento, guíalo hacia una conducta aceptable y fomenta su autocontrol. Si le dices que no puede expresar sus sentimientos con sus manos y puños, dale algunas opciones aceptables. Por ejemplo, puede hacer dibujos, apretar masa para jugar o dar vueltas alrededor de la casa cuando se sienta mal.

  7. Duerme lo necesario. Los problemas de comportamiento sólo empeorarán si todos están cansados y gruñones. Trata de conseguir 6 a 8 horas de sueño para ti y 10 a 12 horas para tu hijo de edad preescolar. Considera la posibilidad de hacer que su momento de irse a dormir sea un poco más temprano para ver si cambia su conducta y el número de rabietas.

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Escrito por susan revermann | Traducido por aldana avale