Cómo lidiar con el encarcelamiento de un esposo

Cuando tu pareja termina en la cárcel, debes aceptar una realidad que repentinamente parece no tener sentido. Aunque la tensión emocional es enorme y es difícil lidiar con ella, una pena de cárcel no significa que debes sufrir o alejarte de tu esposo.

Nivel de dificultad:
Difícil

Instrucciones

  1. Preocúpate de ti misma y trata de mantener una actitud positiva, recomienda Prison Families of New York Inc. Mantén tu rutina habitual de la forma más normal posible. Aliméntate bien, haz ejercicio y duerme lo suficiente.

  2. Sincérate con alguien en quien confíes, como un amigo, un familiar o un pastor. No reprimas tus emociones y recuerda que los sentimientos de soledad, decepción, miedo, vergüenza y rabia son normales. Ingresa a un grupo de apoyo para familias de reclusos o participa en grupos u organizaciones en línea. Sin embargo, cuéntale a tus amigos y familiares sólo lo que te haga sentir cómoda, ya sea mucho o poco.

  3. Reúne información sobre la instalación en la que está encarcelado tu esposo. Habla con los oficiales de la cárcel y aprende las reglas y regulaciones sobre los horarios de visitas, las llamadas telefónicas y la correspondencia. Los departamentos de corrección de muchos estados ofrecen guías familiares que ayudan a los cónyuges a navegar por el sistema.

  4. Habla con orientadores, profesores o entrenadores de confianza de la escuela de tu hijo. Si tienen conocimiento de la situación, pueden ser aliados de tu hijo y observar señales de problemas. Pew Charitable Trusts indica que los niños con un padre en la cárcel tienen más dificultades en la escuela que aquellos que no tienen un padre encarcelado, incluyendo una mayor agresividad y una mayor incidencia de suspensión.

  5. Establece límites con tu esposo encarcelado y respétalos, aconseja Assisting Families of Inmates Inc. Si bien es importante mantenerte en contacto con tu esposo, las llamadas telefónicas y visitas, las cuales requieren tiempo y dinero, pueden llegar a ser abrumadoras.

  6. Incluye a tu esposo encarcelado en las vidas de tus hijos. Según el Oregon Department of Human Services, las visitas regulares son importantes para el bienestar de los niños y los padres. Anima a tus hijos a escribir tarjetas y cartas y a llamar o visitar su padre con la mayor frecuencia posible. Comparte los documentos de la escuela, los reportes de calificaciones y las noticias sobre eventos y actividades diarias,

  7. Diviértete y disfruta la vida. Esto puede ser difícil al principio, pero la risa ayudará a despejar tu mente de los problemas, al menos por un tiempo. Pasa tiempo con tus amigos y familiares. Juega, sal a caminar o ve una película.

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Escrito por m.h. dyer | Traducido por paulo gutierrez