Cómo lidiar con un berrinche de un niño malcriado

Cuando un niño está acostumbrado a salirse con la suya y que el mundo gire alrededor de él, es posible que llegue a demandar este tipo de atención y trato. A pesar de que los berrinches son inevitables con la mayoría de los niños, los berrinches de un niño malcriado pueden ser particularmente desafiantes. Lidia con ellos de manera positiva y efectiva para minimizar sus incidencias e intensidad. Al haber progreso, toda la familia debería estar más contenta.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. El sitio web de la University of Alabama Parenting Assistance Line advierte que es necesario esperar los berrinches y las debacles al tratar con un niño demasiado consentido. Los niños malcriados pueden ser muy obstinados y consentidos, lo que los hace demandantes y difíciles de complacer. Si esperas ese comportamiento desagradable y rebelde, podrás estar mejor preparada para lidiar con él.

  2. Mantente firme cuando llegue el berrinche. Resiste la necesidad de reaccionar desproporcionadamente o ponerte sensible en respuesta al mal comportamiento de tu hijo. En lugar de ello, reacciona de manera tranquila y como si nada mientras hablas y lo manejas.

  3. Dile a tu hijo que lo que le has dicho permanece firme; que no cambiarás de opinión. Si él quiere una galleta dulce y tú le dices que no, la respuesta seguirá siendo la misma. Si él quiere un juguete del supermercado y le dices que no, tu respuesta no cambiará. Si quiere salir con sus amigos y le dices que no puede esa noche, no vas a cambiar de opinión.

  4. Comunícale a tu hijo tu descontento con el berrinche. Puedes decirle: "Veo y escucho que estás molesto, pero no hablaré más de este tema. Tu comportamiento es inaceptable. Una cosa es sentirse molesto y otra es actuar de esta manera. Debes calmarte y entonces podremos hablar".

  5. La University of Alabama Parenting Assistance Line indica que separes a tu hijo de los demás si el berrinche no cesa rápido y fácilmente. Lleva a tu hijo a un lugar tranquilo y privado donde pueda calmarse y recuperarse.

  6. Espera a que el berrinche amaine y entonces acércate a tu hijo para reconectarte. Dile que sientes que se haya sentido tan enojado y fuera de control, pero que lo que le has dicho es en serio y no cambiarás de opinión.

  7. Sé constante con tu hijo para reeducarlo y romper los hábitos que lo consienten, recomienda el sitio web WebMD. Tu hijo se ha acostumbrado a presionarte y acosarte para que le des lo que quiere cuando te lo pide. Cuando dejes de cooperar para que logre su cometido, no le gustará. Espera que te pruebe y que aumente el nivel de su conducta demandante al intentar forzarte para que cedas. Si permaneces firme, finalmente aprenderá y se dará por vencido.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por noelia menéndez