Lidiar con un adolescente dotado

Aunque los adolescentes dotados y talentosos tienen oportunidades y potencial que la mayoría de sus colegas no tienen, tienen problemas que la mayoría de sus colegas no tienen. Algunos de estos problemas pueden sabotear su potencial y hacer más difícil que alcancen sus sueños. Si eres el padre de un adolescente dotado, puedes ayudarlo compartiendo tu sentido de perspectiva.

Dirección

Algunos adolescentes dotados saben exactamente lo que quieren hacer con sus talentos y están impacientes por ponerse a trabajar. Es posible que no tengan mucha tolerancia por otra cosa que no sea su pasión. Otros están interesados en diferentes búsquedas pero no pueden decidir en qué enfocarse. Si tu adolescente está absolutamente determinado a escribir la gran novela americana, puedes apoyar su talento inscribiéndolo en seminarios de escritura impartidos por su autor favorito o asistir como oyente a una clase de escritura en la universidad. Si tu adolescente está constantemente probando nuevas actividades y después dejándolas para intentar algo nuevo, puedes ofrecerle una especie de recompensa por completar un proyecto antes de empezar uno nuevo.

Autocrítica

Los adolescentes dotados pueden ser extremadamente críticos de su propio trabajo porque todavía no poseen las habilidades para hacer lo que son capaces. Por ejemplo, tu adolescente podrá pintar un maravilloso horizonte que ninguno de sus colegas podrían pintar, sin embargo estar totalmente insatisfecho con el dibujo. Es importante darse cuenta que no se está comparando con sus colegas, sino con una imagen mental de lo que le gustaría crear. Acepta su frustración y recuérdale que pintar es una forma de arte compleja que sólo se puede dominar con el tiempo y con práctica, no importa qué tan talentoso sea el pintor, según elDavidson Institute for Talent Development. Otros adolescentes dotados pueden sentirse presionados para ser excelentes en lo académico, ganar un premio o entrar a una determinada universidad. Si tu adolescente se siente presionado para siempre parecer perfecto, anímalo a relajarse un poco y desarrollar intereses propios fuera de la escuela.

Autonomía

La mayoría de las escuelas no están diseñadas para abastecer las necesidades de los dotados y talentosos. Para el niño con una mente está constantemente pasando de una idea excitante a otra, la estructura de una preparatoria típica puede ser aburrida, opresiva y sin objetivo. Algunos adolescentes dotados batallan para salir adelante en la preparatoria incluso después de ser exitosos en la escuela por años. Según el Davidson Institute for Talent Development, muchos adolescentes dotados dejan la escuela y obtienen Diplomas de Equivalencia General, nunca van a la universidad y nunca cumplen su potencial. Según la profesora inglesa Joan Freeman, autora de "Gifted Lives", hasta el 75 por ciento de los adolescentes dotados se salen del camino y no terminan haciendo lo que inicialmente querían hacer, según un artículo publicado en "Psychology Today" en diciembre del 2011. Reconoce la necesidad de autonomía que tu adolescente dotado pueda desear y encontrar una manera de dárselo. Una opción es ayudarlo a entrar a una escuela de artes. Otra manera es educarlo en casa para que pueda dirigir sus estudios.

Problemas sociales

Algunos adolescentes dotados tienen problemas con interacciones sociales y otros no. Si tu adolescente es socialmente tímido, aliéntalo a participar en actividades sociales donde pueda pasar tiempo con colegas dotados. El mismo adolescente que se sienta en silencio cuando está rodeado de sus compañeros de clase podría abrirse y empezar a hablar animadamente con alguien que sienta que lo entiende. Algunos adolescentes encuentran otras maneras de ser aceptados por sus colegas, como ayudarlos con su tarea o incluso pretender que son normales como ellos. Pretender ser como todos los demás puede hacer que el adolescente se sienta triste y no realizado a largo plazo, así que anima a tu hijo a ser él mismo incluso si es difícil.

Más galerías de fotos



Escrito por scott thompson | Traducido por monica del valle