¿Cómo lidian las chicas adolescentes con el estrés de convertirse en madres?

Un embarazo no planeado significa muchos cambios en la vida para cualquier mujer. Para una adolescente, esos cambios y el estrés que las acompañan relacionados con la escuela, el cuidado infantil, las finanzas y las condiciones de vida pueden ser abrumadores, incluso en aquellas situaciones en donde la adolescente tiene buenos sistemas de apoyo o está casada con el padre del niño. Las adolescentes embarazadas son individuales y cada una maneja su embarazo, el parto y la paternidad de forma diferente.

Lidiando con el embarazo

Las adolescentes que quedan embarazadas pueden sentirse deprimidas, ansiosas, enojadas o culpables, de acuerdo con la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente) (AACAP). Algunas simplemente se cierran y pretenden que no hay ningún problema, tratan con el problema sin hacer nada. Esto puede incrementar el riesgo de problemas, ya que la adolescente podría retrasar o no tener cuidado prenatal. La falta de cuidado prenatal incrementa el riesgo de muerte fetal, presión arterial alta en la madre, anemia y complicaciones para el nacimiento como el parto prematuro, de acuerdo con el sitio web KidsHealth.

Optimismo

Aunque algunas adolescentes se preocupan obsesivamente o usan la ira para lidiar con sus sentimientos, otras se dan a sí mismas mensajes optimistas de que todo irá mejor. El optimismo como estrategia para superar las cosas puede conducir a fantasías sobre ser madre (comprar ropa para bebé, tener a alguien a quien amar, jugar con el bebé o mostrarlo a sus amigas admiradoras). Desafortunadamente, este tipo de "imagen rosa" frecuentemente falla a la hora de tomar en cuenta el duro trabajo involucrado en criar a un hijo. Cuando la fantasía se une a la realidad, la adolescente puede reaccionar con ira o depresión o sintiéndose completamente abrumada. Los bebés nacidos de madres adolescentes pueden tener un mayor riesgo de abuso, de acuerdo con la AACAP, debido a la frustración de la madre en cuanto a cómo cuidar las necesidades de su bebé.

Apoyo y personas sin hogar

Muchas madres adolescentes eligen conservar a sus hijos y criarlos. El apoyo para las madres adolescentes puede variar desde un alto nivel de apoyo parental (tanto emocional como financiero) a muy poco o ningún apoyo de la familia, amigos u organizaciones de servicio público. Las adolescentes que tienen muy poco o ningún apoyo podrían quedarse sin hogar. Un estudio de madres adolescentes sin hogar reportado en el número de mayo de 2007 del “Journal of Child and Adolescent Psychiatric Nursing" (Diario de Cuidados Psiquiátricos Infantiles y Adolescentes), descubrió que aunque las madres adolescentes sin hogar se sentían competentes en cuanto a sus capacidades maternales, tendían a ser más jóvenes, a tener más síntomas de depresión y eventos de vida más negativos, al igual que menor apoyo social que las madres adolescentes que tenían hogar.

Otros problemas

Además del estrés de un embarazo no planeado, muchas madres adolescentes deben lidiar con problemas como la pobreza, la violencia doméstica o la falla en completar la preparatoria, lo que afecta su habilidad de mantenerse a sí misma y a su hijo. Los hijos de madres adolescentes tienen mayor probabilidad de tener dificultades de aprendizaje o discapacidades; los hijos tienen mayor probabilidad de ser encarcelados y las hijas una mayor probabilidad de convertirse en madres adolescentes también, de acuerdo con ''Teenage Births: Outcomes for Young Parents and their Children", un informe del Schuyler Center for Analysis and Advocacy (Centro Schuyler para Análisis y Abogacía). El informe afirma que las madres adolescentes tienen mayor probabilidad de utilizar los programas de asistencia pública, no conseguirán completar la preparatoria y tener un segundo hijo dentro de los dos años siguientes al primero.

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Escrito por beth greenwood | Traducido por laura de alba