Cómo librarte de la grasa en la mandíbula

El aumento de peso en el rostro puede causar una pérdida de definición en la zona de la mandíbula y la barbilla. Los músculos debilitados alrededor del cuello, mandíbula y rostro pueden causar una apariencia flácida en lugar de presentar el ángulo correcto a lo largo de la mandíbula, de acuerdo con la edición de Abril del 2005 de la revista "Science Daily". Para perder esa grasa que se acumula alrededor de tu barbilla, necesitarás disminuir la cantidad total de grasa corporal, ya que la reducción de peso y medidas localizada no es posible, de acuerdo con el Consejo Estadounidense del Ejercicio (American Council on Exercise). El seguir una dieta saludable y hacer 30 minutos de ejercicio cardiovascular quema-grasa al día te ayudará a perder esa grasa. El hacer ejercicios faciales fortalecerá y tonificará tus músculos, para que logres una mandíbula de apariencia más tirante.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

    Presión de frente

  1. Siéntate con tu espalda en una alineación neutral, elevando tus vértebras hacia arriba desde el coxis hasta tu cabeza. Relaja tus hombros, déjalos bajar a partir de tus orejas y mira al frente.

  2. Coloca las palmas de tus manos sobre tu frente. Presiona tu frente contra tus palmas, usando la resistencia que se crea para involucrar los músculos de tu cuello. Eleva ligeramente tu barbilla y aprieta suavemente tus dientes posteriores conforme presionas. Sostén de cuatro a cinco segundos y luego libera.

  3. Presiona tu frente contra tus palmas conforme tratas de tirar tu barbilla contra tu pecho. Aprieta tus dientes posteriores con cuidado y siente como los músculos del cuello y la mandíbula se involucran mientras mantienes esta postura de cuatro a cinco segundos.

  4. Repite la secuencia completa de cinco a ocho veces. Libera de estrés tu espalda alta y cuello tirando los hombros hacia abajo, lejos de las orejas.

    Apretar y liberar la mandíbula

  1. Siéntate derecho sobre tus huesos del isquión, haciendo que participe tu torso y alejando tus hombros de tus orejas. Mantén tu cabeza alineada hacia adelante, en posición neutral, paralela al suelo.

  2. Coloca las puntas de los dedos sobre tu frente. Inhala y aprieta tus dientes posteriores suavemente, sintiendo cómo trabajan los músculos de la mandíbula.

  3. Sostén esa posición de la mandíbula hasta que cuentes de cinco hasta ocho, visualizando toda la tensión que tira a la mandíbula. Cierra tus ojos y aprieta los músculos faciales alrededor de los ojos, las mejillas y el cuello.

  4. Exhala y libera toda la tensión conforme jalas lentamente las puntas de tus dedos hacia abajo en tu rostro, en dirección de tu barbilla. Relaja tus brazos a tus lados conforme tiras más allá de tu barbilla. Toma una respiración profunda y exhala lentamente.

  5. Repite la secuencia completa de tres a cinco veces. Siente cómo la tensión y el estrés se acumulan en la barbilla y luego libera cada vez que haces este ejercicio. Después de la repetición final, inhala y sacude tu rostro vigorosamente.

Consejos y advertencias

  • Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier nuevo programa de ejercicio o dieta.

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Escrito por shannon sukovaty | Traducido por reyes valdes