¿Cómo les afecta a los niños que sus padres los ignoren?

Los seres humanos interactúan con sus hijos de distintas maneras. Los padres autoritarios tienden a imponer reglas y aplicar castigos severos, mientras que los padres permisivos imponen pocos o ningún límite. El estilo de padre con autoridad, en el cual los padres son cálidos y cariñosos, pero imponen límites definidos, parece ser el más efectivo. Sin embargo, existe un cuarto estilo, el del padre que no se involucra, y que crea un número de problemas en los niños que pueden acompañarlos hasta la adultez.

Padres que no se involucran

Los padres que no se involucran, de acuerdo con "Provider-Parent Parterships" de la Purdue University, esencialmente ignoran a sus hijos. Al igual que los padres permisivos, imponen pocos o nada de límites, pero no tienen la calidez emocional que muestran la mayoría de los padres permisivos. Los padres que no se involucran pueden incluso decir cosas a sus hijos, del estilo de "No me importa lo que hagas". Estos padres pueden estar deprimidos o sobrepasados con sus obligaciones, pero el resultado es que el niño tiene poca o nada de supervisión, ni tampoco apoyo o cariño. En algunos casos, los padres que no se involucran pueden ser francamente negligentes.

Problemas de vínculo

Los niños forman relaciones con sus padres, llamadas lazos afectivos, que se relacionan con la cantidad de atención que los padres les dan. Un vínculo seguro resulta cuando un niño siente que sus padres son confiables, sabe qué es lo que puede esperar y sabe que le garantizarán su apoyo. El niño normalmente se siente cómodo explorando el mundo y es capaz de aprender porque tiene esta seguridad. Cuando los padres no responden a las necesidades de los niños o ignoran sus sentimientos, éstos pueden aprender que sus necesidades no serán satisfechas y que se deben cuidar por sí mismos. A menudo tendrán dificultad para construir relaciones con los demás y se pueden llegar a comportar de forma agresiva.

Problemas para los niños

Los distintos estilos de padres tienen diferentes efectos sobre los niños. La indiferencia de los padres que no se involucran con sus hijos pueden causarles una variedad de problemas. Estos niños tienen muy poco control emocional. También muestran problemas para formar vínculos con otras personas. Se frustran con facilidad, y es más probable que tengan problemas académicos y comportamiento delictivo, de acuerdo con lo que señala un artículo de mayo de 2005 de UDaily, un sitio web de la Universidad de Delaware. Un artículo del sitio de la Universidad de Cornell dice que los adolescentes criados por padres que no se involucran son propensos a la impulsividad, el egoísmo y a desconocer que existen consecuencias por su comportamiento.

Divorcio

Los niños necesitan de estabilidad y predictibilidad. Una de las experiencias más difíciles para un niño es cuando sus padres se separan o se divorcian, de acuerdo con lo que señala "The Merk Manuals". Durante este período, los padres pueden estar preocupados en sus asuntos y ofrecer poco apoyo a sus hijos. Muchos niños sienten culpa, furia, ansiedad y tristeza durante un divorcio. Si uno de los padres tiene la custodia completa y la relación con los hijos es difícil, el niño se puede sentir abandonado a menos que el padre que no tiene la custodia haga un esfuerzo adicional para visitarlo, llamarlo o permanecer en contacto de alguna manera. Cuando el padre que no tiene la custodia visita al niño sólo de forma esporádica, de forma impredecible, o simplemente no lo visita, el hijo se puede sentir rechazado.

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Escrito por beth greenwood | Traducido por mike tazenda