La leche, ¿puede provocar inflamación?

Ya sea que la disfrutes con galletas o en un licuado para el desayuno, la leche aporta calcio y vitamina D para fortalecer los huesos, y proteínas para construir los músculos; sin embargo, no todo el mundo puede beber leche. Algunas personas pueden sentirse inflamadas al beberla, y puede provocarles calambres, meteorismo o diarrea. Este tipo de personas puede sufrir intolerancia a la lactosa, y necesitan evitar los productos lácteos. La leche de soja, de arroz o de almendras pueden proporcionar un sustituto aceptable.

Lactasa


La intolerancia a la lactosa comienza a temprana edad.

Cuando eres pequeño, tu organismo produce una enzima, la lactasa, en el intestino delgado. La lactasa ayuda a que tu cuerpo digiera el azúcar de la leche, o lactosa. Se trata de una enzima importante para los niños, quienes concentran en la leche su nutrición temprana. Sin embargo, a medida que las personas crecen, algunas producen menor cantidad de lactasa. Sin ella, tu organismo tiene mayores dificultades para digerir la lactosa, y puedes experimentar incomodidad estomacal e intestinal, incluyendo inflamación.

A quiénes afecta


Algunas etnias tienen una incidencia mayor de intolerancia a la lactosa.

El Centro Médico de la Universidad de Maryland informa que, de manera aproximada, 30 millones de adultos en los Estados Unidos sufren algún grado de intolerancia a la lactosa. Los asiáticos, los americanos nativos, los afro-americanos y quienes son de origen mediterráneo tienen una incidencia más alta de intolerancia a la lactosa que otros grupos étnicos. Si bien la mayoría de las personas desarrollan el problema luego de los 5 años de edad, algunos afro-americanos comienzan a sufrir problemas para digerir productos lácteos a una edad temprana, a los 2 años.

Síntomas


Puedes optar por la leche de soja.

Si sufres intolerancia a la lactosa, puedes experimentar inflamación, flatulencia, diarrea, náuseas y calambres abdominales corto tiempo después de haber consumido productos lácteos tales como leche y helado. A mayor cantidad de productos lácteos, los síntomas serán peores. Si sospechas que sufres intolerancia a la lactosa, suspende el consumo de leche y productos lácteos, y los síntomas desaparecerán. Si esos síntomas no se resuelven una vez que has dejado de consumir lácteos, consulta a tu médico, ya que la inflamación puede tener otro origen.

Tratamiento


Prueba consumir pequeñas cantidades de lácteos por vez.

Si sufres intolerancia a la lactosa, busca productos que estén libres de ella, o prueba otros que posean un bajo contenido de lactosa de manera natural, como el yogur, el suero de leche y el queso cottage. Algunas personas pueden tolerar porciones de leche más pequeñas por vez, de 2 a 4 onzas. Si decides sustituir los lácteos por leche de soja u otros productos no lácteos, o decides suprimirlos por completo, consulta a tu médico acerca de la posibilidad de tomar suplementos de calcio y vitamina D para asegurarte de cubrir de manera adecuada los requerimientos diarios de estos nutrientes importantes.

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Escrito por cynthia myers | Traducido por sofia elvira rienti