Leche de magnesia para adelgazar

Algunas técnicas de hágalo usted mismo para adelgazar caen en la categoría de "medidas desesperadas", y el abuso de laxantes es una de ellas. Tomar leche de magnesia, también conocida como hidróxido de magnesio regularmente es riesgoso, ya que produce diarrea crónica, deshidratación y desequilibrio electrolítico. Muchas personas toman laxantes para sentirse más delgados. Sin embargo, esta no te ayudará a perder peso.

Leche de magnesia

La leche de magnesia no es un medicamento aprobado por la U.S. Food and Drug Administration (FDA) para adelgazar; se usa para tratar el estreñimiento. La Clínica Mayo la clasifica como un osmótico oral. Este medicamento absorbe el agua de los tejidos corporales, lo que facilita los movimientos intestinales. El hidróxido de magnesio es un laxante de venta libre que se vende en forma líquida y de tabletas; sin embargo, el uso prolongado durante semanas o meses puede interferir con el funcionamiento intestinal normal y producir estreñimiento. Esta debe ser usada solo para el propósito indicado, no para adelgazar, y sólo de acuerdo a las instrucciones de la etiqueta.

Laxantes y pérdida de peso

El uso de leche de magnesia y otros laxantes para perder peso es inútil. En el sitio NOVA Online's "Dying to Be Thin" (Morir para ser flaco), el Dr. Craig Johnson explica que luego de que consumes una comida, entre el 70 y 80% de las calorías ya han sido absorbidas por el intestino. Los laxantes engañan a las personas que hacen dieta y los hacen pensar que están perdiendo peso debido a una deshidratación temporal. Johnson continúa explicando que estas personas notan una pérdida de peso en la balanza debido a la pérdida de agua, no de grasa corporal real. Tan pronto como consumen suficientes líquidos, el cuerpo se repone y las libras regresan. Sin embargo, este rápido "aumento de peso" hace que las personas que usan laxantes normalmente entren en pánico. En consecuencia, toman aún más laxantes, entrando en lo que Johnson describe como "círculo vicioso de equilibrio de líquidos en yo-yo".

Abuso de laxantes

El abuso de laxantes a menudo es una característica de un problema más serio: un trastorno alimentario. Las personas que usan laxantes tienden a ser bulímicas (propensas a los atracones) y los toman bajo la creencia errónea de que la medicina acelerará las calorías a lo largo del tubo digestivo y no se absorberán, un mito que destruye Johnson. Las personas con anorexia o bulimia pueden usar laxantes, como también píldoras para adelgazar y diuréticos para perder peso, afirma la American Academy of Family Physicians. Suma al abuso de laxantes el hambre, las purgas y el exceso de ejercicio

Pérdida de peso saludable

Hay una forma saludable de perder peso, con resultados garantizados. El engordar es el resultado de consumir demasiadas calorías que el cuerpo no necesita. Cada libra de grasa corporal de más representa 3.500 calorías. La ganancia de peso trepa lentamente; si consumes sólo 250 calorías extra al día, aumentarás una libra cada dos semanas, o casi 25 libras luego de un año. Para perder una libra por semana, crea un déficit de 500 calorías ya sea disminuyendo la cantidad de calorías de tu dieta o aumentando el nivel de actividad física. El American Council on Exercise señala que el 89% de las personas que se unieron al National Weight Control Registry perdieron peso y se mantuvieron mediante una combinación saludable de una dieta reducida en calorías y ejercicio.

Más galerías de fotos



Escrito por lisa sefcik | Traducido por paula santa cruz