Leche de coco y aceite de coco

La leche y el aceite de coco son derivados de la pulpa de un coco. La leche de coco se prepara remojando la pulpa rallada del coco en agua caliente, retirando la crema y colando el líquido a través de una tela para quesos. La leche de coco se vuelve menos viscosa cuando los pasos mencionados se repiten. El aceite de coco sin refinar está hecho secando la pulpa del coco y prensando el aceite mecánicamente, o mediante un método húmedo, el cual se puede lograr a través de refrigeración, hervor o fermentación. El aceite de coco refinado deriva de copra purificada (la pulpa seca del coco), y se extrae por una variedad de métodos, por ejemplo, mediante el uso de solventes químicos.

Beneficios de la leche de coco

La leche de coco es muy nutritiva y contiene vitaminas C, E, B1, B3, B5 y B6. También contiene varios minerales, como calcio y selenio. Una cucharada de leche de coco enlatada también contiene 7 miligramos de magnesio. El ácido láurico presente en la leche de coco se convierte en monolaurina en el cuerpo. Jo Lewin, terapeuta de nutrición, explica en un artículo de "BBK Good Food" que la monolaurina es una sustancia antibacterial y antiviral que ayuda a erradicar los organismos que provocan enfermedades en el cuerpo. La leche de coco se debe usar en moderación, debido a su alto contenido de grasas. Una cucharada de leche de coco contienen 3.2 gramos de grasa.

Usos de la leche de coco

La leche de coco es un reemplazo excelente de los lácteos para veganos o personas con intolerancia a la lactosa. Esta espesa crema derivada del coco se puede usar para preparar una variedad de postres. Prueba licuar leche de coco con bananas congeladas para una golosina fría en un día cálido. La leche de coco también se puede usar como base para sopas o currys. Usa leche de coco en batidos, milkshakes o como sustituto de la leche en recetas de repostería.

Beneficios del aceite de coco

Al igual que la leche de coco, el aceite de coco también contiene ácido laúrico. Además, consumir aceite de coco regularmente puede ayudarte a reducir y equilibrar tus niveles de colesterol. El aceite de coco también puede ayudar a perder peso. Un estudio publicado en "Lipids" halló que las mujeres reducían su grasa abdominal luego de consumir 2 cucharadas de aceite de coco al día durante 12 semanas. El aceite de coco también contiene muchos antioxidantes, que producen beneficios para la salud que van desde revertir los efectos del envejecimiento hasta promover la salud cardiovascular. Los antioxidantes del aceite de coco, en particular la vitamina E, actúan como un hidratante para la piel y el cabello cuando se aplica de forma tópica. El aceite de coco también se debe usar en moderación, ya que una cucharada de este producto contiene 13.6 gramos de grasa.

Usos del aceite de coco

El aceite de coco se puede usar de distintas formas en la cocina. El aceite de coco sin refinar tiene un fuerte sabor y aroma a coco. El aceite refinado es otra opción más neutra. Intenta derretir aceite de coco y verterlo sobre palomitas de maíz, con un toque de sal, como reemplazo de la mantequilla. El aceite de coco también puede reemplazar a otros aceites de cocina, ya que soporta altas temperaturas. Saltea vegetales, como pimientos dulces, cebollas y brócoli en aceite de coco, junto con tus especias favoritas para crear un platillo delicioso. El aceite de coco refinado es mejor para freír ya que puede soportar temperaturas de hasta 450°F, mientras que el aceite sin refinar soporta temperaturas de hasta 350°F.

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Escrito por ann daniels | Traducido por mike tazenda