El lactato y la intolerancia a la lactosa

A pesar de que los nombres suenen parecidos, el lactato y la lactosa no son en realidad sustancias químicas similares. Aunque ambos pueden estar presentes en los alimentos, incluidos los productos lácteos, no se utilizan de la misma manera en el cuerpo. Además, si eres intolerante a la lactosa, eso no significa que necesariamente puedas tener problemas para procesar el lactato o para comer alimentos que contengan lactato.

Lactato

El lactato es una molécula cargada negativamente formada a partir de un compuesto llamado ácido láctico. Algunas bacterias producen lactato cuando metabolizan los azúcares. Los seres humanos también producen lactato como un subproducto del metabolismo, aunque solamente bajo ciertas condiciones. En concreto, dice el Dr. Gary Thibodeau en su libro "Anatomía y Fisiología" produces lactato cuando tus células procesan azúcares para obtener energía en ausencia de oxígeno, como cuando realizas una carrera a toda velocidad (sprint) o haces esfuerzos de energía durante el ejercicio.

El lactato en los alimentos

El lactato puede estar presente de forma natural en algunos alimentos, y en otros casos añadirse. Los alimentos fermentados como el pan de masa fermentada y el yogur contienen lactato de forma natural. Esto es porque estos alimentos se fabrican permitiendo que las bacterias conviertan cierta cantidad del azúcar de la masa o de los productos lácteos en lactato, produciendo un sabor amargo y un cambio en la textura. Debido a que el lactato cambia la acidez de un alimento, puede hacer que sea difícil para las bacterias patógenas crecer en la comida. Por tanto, el lactato a veces se añade a los alimentos como conservador.

Lactosa

A diferencia del lactato, la lactosa es un azúcar. Si bien es posible para los humanos, otros animales y bacterias convertir la lactosa en lactato mediante el proceso de fermentación, estas sustancias químicas tienen poco en común. Es posible que ingieras lactosa cada vez que consumes leche u otros productos lácteos. Una enzima llamada lactasa, que se produce en los intestinos, descompone la lactosa en moléculas más pequeñas que se absorben en el torrente sanguíneo y puede ser usada para producir energía, señalan los Drs. Reginald Garrett y Charles Grisham en su libro "Bioquímica".

Intolerancia a la lactosa

Algunas personas no producen suficiente lactasa para digerir la lactosa con eficacia. Esto se conoce como intolerancia a la lactosa. Si eres intolerante a la lactosa, el consumo de productos lácteos puede causarte varios síntomas gastrointestinales incómodos, incluyendo distensión abdominal y cólicos. Si eres intolerante a la lactosa, es necesario evitar los alimentos que contengan lactosa. De manera alternativa, puedes tomar un suplemento de lactasa al consumir productos lácteos. No obstante, necesitas evitar los alimentos con lactato natural o añadido.

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Escrito por kirstin hendrickson | Traducido por tere colín