¿Es el jugo de cerezas un tratamiento adecuado para la artritis?

Estudios recientes indican que comer cerezas podría ayudar a aliviar los dolores de la artritis.

Los investigadores encontraron una disminución de los marcadores inflamatorios en la sangre de 18 hombres y mujeres saludables, que consumieron cerezas dulces (sweet cherries) durante 28 días.

— Revista de Nutrición, un estudio publicado en el año 2006

¿Comer cerezas realmente puede ayudarte a aliviar el dolor de la artritis? Investigaciones recientes sugieren que la cereza dulce tiene propiedades antiinflamatorias que podrían ser útiles para tratar desórdenes inflamatorios, como la artritis.

Artritis y cerezas

La artritis es una enfermedad inflamatoria que afecta tus articulaciones. Puede causar hinchazón, dolor articular y reducción en la capacidad de moverlas.

Cuando los investigadores empezaron a buscar opciones naturales de tratamientos para la artritis, examinaron las cerezas, ya que estas pequeñas frutas sin hueso son ricas en polifenoles, químicos conocidos por combatir la inflamación. Específicamente, las cerezas contienen el polifenol denominado antocianina. Este químico natural contribuye a producir el típico tono rojizo de las cerezas y es un antioxidante que previene contra los radicales libres.

Las cerezas son muy buenas para ti incluso si no tienes inflamación de articulaciones; también son una excelente fuente de fibra, vitamina C y potasio.

Investigación

Un estudio previo sugiere que las cerezas contienen propiedades antiinflamatorias. Los científicos examinaron las cerezas Bing (un tipo muy popular de cereza dulce) para determinar su poder de reducción de inflamaciones, que causan dolor con la artritis.

En un estudio del año 2006 publicado en Journal of Nutrition, los investigadores encontraron una disminución en los marcadores inflamatorios de la sangre en 18 hombres y mujeres saludables, quienes consumieron cerezas dulces durante 28 días. Aunque estos resultados son promisorios, el estudio fue limitado por su pequeño tamaño y la falta de un grupo de control. Los marcadores inflamatorios se redujeron con el consumo de cereza, pero no aumentaron al punto de referencia al finalizar el estudio; por lo tanto, pudo haber otro factor que causara la reducción en la inflamación.

Aunque es necesario investigar más, sabes que las cerezas contienen un aporte saludable y pueden ayudar a reducir inflamaciones.

Dietas antiinflamatorias

No te limites sólo a las cerezas; todas las frutas y vegetales son benéficos para aliviar los síntomas de la artritis, así como para prevenir otras enfermedades crónicas. Estos alimentos contienen antioxidantes junto con vitaminas, minerales y fibra esenciales para tu organismo.

Los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 son particularmente beneficiosos. Estos alimentos tienen propiedades antiinflamatorias, y pueden ayudar a prevenir o tratar la artritis. Fuentes excelentes de omega-3 incluyen al pescado de agua fría, como el salmón, el arenque y la caballa. Algunas fuentes vegetales de omega-3 incluyen las semillas de linaza, nueces, semillas de calabaza (pumpkin seeds), aceite de canola y aceite de soja.

También es importante limitar tu consumo de alimentos procesados y fritos, que tienen un alto contenido de grasas saturadas, debido a que pueden generar un aumento en la respuesta inflamatoria asociada a la artritis. Las células de grasa en realidad producen proteínas que promueven la inflamación, así que perder peso puede ayudar a reducir el dolor articular en tus piernas y pies, si sufres de exceso de peso u obesidad.

Conclusión

Tal ves no puedas dejar de tomar tus medicinas, pero las cerezas dulces pueden ayudarte a proporcionar un alivio temporal al dolor de la artritis. Más importante aún, ya sea que sufras o no de artritis, las cerezas están repletas de vitaminas, minerales y polifenoles y pueden constituir un aperitivo delicioso y saludable.

No olvides hablar con tu médico o nutricionista profesional antes de realizar cualquier cambio importante en tu dieta. Aunque es poco probable que comer cerezas genere algún efecto secundario negativo, y probablemente no interferirá con tu medicación, lo mejor es que tu médico se mantenga al tanto de todos los aspectos de tu plan de tratamiento.

Acerca del autor

Alexandra Kaplan, MCs, RD, CDN (Nutricionista-Dietista Certificada, por sus siglas en inglés) es una dietista registrada en el Montefiore Medical Center, donde cubre todas las unidades de hospitalización. Kaplan completó sus estudios de Maestría en Clinical Nutrition at New York University, y su formación práctica en el Montefiore Medical Center.

Kaplan tiene una licenciatura de la Cornell University, donde estudió desarrollo humano. Es miembro de la Academy of Nutrition and Dietetics y New York State Dietetic Association

Foto: Hemera Technologies/Photos.com/Getty Images

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Escrito por alexandra kaplan, ms, rd, cdn
Traducido por pau epel