¿Por qué el jugo de arándano es bueno para las infecciones de vejiga?

La cistitis, o la infección de vejiga, suele comúnmente denominarse infección del tracto urinario, que es dolorosa e incómoda. A pesar de que se la trata fácilmente con antibióticos, su prevención puede ahorrarte tiempo y dinero. Mientras que los indios americanos utilizaban los arándanos para tratar estas infecciones, un estudio publicado en el 2009 en "Drugs" concluyó que los arándanos pueden ser muy efectivos para la prevención (pero no el tratamiento) de las infecciones del tracto urinario.

Definición de infección del tracto urinario

El tracto urinario está compuesto por la vejiga, los riñones y los uréteres, que transportan la orina desde los riñones a la vejiga, así como también por la uretra. Las infecciones del tracto urinario ocurren cuando las bacterias ingresan a éste, que suele ser estéril. Los síntomas de la infección incluyen orina turbia o con sangre, dolor o ardor al orinar y la urgencia de orinar incluso luego de haberlo hecho. Consulta con un profesional de la salud de inmediato si experimentas estos síntomas. En caso de no tratarlos, podrán ocurrir problemas más graves, como la infección de la sangre, conocida como sepsis, daños hepáticos e infecciones hepáticas. Las infecciones del tracto urinario se pueden tratar con facilidad mediante antibióticos. Sin embargo, es posible que en aquéllos que sufren de infecciones recurrentes las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos. Por esta razón, su prevención es fundamental.

Prevención con jugo de arándanos

Los componentes de los arándanos, incluyendo la fructosa y la proantocianidina, pueden evitar que las bacterias se adhieran y colonicen el tracto urinario. Un estudio publicado en el 2011 en el "Journal of Medicinal Food" determinó que 16 onzas (470 ml) de jugo de arándanos podía evitar que las bacterias se adhirieran al tracto urinario dos horas después de consumirlo. Además, se descubrió que este jugo puede evitar que las bacterias se adhieran al tracto urinario hasta ocho horas después de haberlo consumido.

Diversas formas de arándano

Ya sea en comprimidos o en forma de jugo, los arándanos han demostrado ayudar a evitar la reaparición de las infecciones del tracto urinario. En un estudio publicado en "Journal of Family Practice", los participantes que sufrían de infecciones recurrentes consumían cápsulas de arándanos con 400 miligramos de arándanos sólidos por día. Los participantes que consumían la cápsula de arándanos en lugar del placebo sufrían de menos infecciones urinarias. Otros investigadores, que publicaron sus estudios en el "Journal of Infection and Chemotherapy" en el 2013, hacían que sus participantes consumieran 125 mililitros (alrededor de 4 onzas) de jugo de arándanos o un placebo todos los días. Aquéllos que consumieron el jugo de arándanos sufrieron menos infecciones que aquéllos que consumieron el placebo.

Posibles efectos adversos

Si bien el jugo de arándanos puede evitar las infecciones del tracto urinario, el consumo excesivo de éste puede producir el aumento de peso. Un vaso de 6 onzas (180 ml) contiene alrededor de 100 calorías. Algunas personas pueden sufrir de problemas gastrointestinales y diarrea a causa de los arándanos. Además, aquéllos que son alérgicos al género vaccinium deben evitar los arándanos. Las personas que consumen anticoagulantes como warfina, medicamentos que afectan al hígado o agentes metabolizadores del citocromo P450 deberían consumir el jugo con precaución o consultar con un médico antes de consumir productos que contengan arándanos. El jugo de arándanos también posee altas concentraciones de azúcar, así que aquéllos que sufren de dificultades para controlar el azúcar en sangre deberán consumir jugo de arándanos sin azúcar.

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Escrito por renee thompson | Traducido por florencia prieto