El jugo de aloe y los cálculos renales

Los cálculos renales son depósitos de cristales que se acumulan en los riñones o la vejiga. Según el University of Pittsburgh Medical Center, aproximadamente 1 millón de estadounidenses desarrollan la afección todos los años. Si bien los médicos aconsejan a quienes padecen cálculos renales que sigan una dieta baja en proteínas, rica en fibras y con mucho líquido, los herbolarios sostienen que el jugo de aloe puede ayudar a reducir la formación de cálculos. No obstante, consulta con tu médico antes de comenzar una terapia por tu cuenta.

Información sobre el aloe

Nativo de África y cultivado en todo el mundo, el aloe o aloe vera, alcanza una altura de 2 pies y produce espigas de flores amarillas o naranjas. Las hojas espinosas y carnosas de la planta contienen dos sustancias valiosas (gel y látex, o jugo) que constituyen la fuente de sus poderes medicinales. Si bien el gel de aloe se califica como el tratamiento tópico preferido para las afecciones cutáneas, el jugo de aloe vera históricamente ha estado asociado con el tratamiento interno de los trastornos digestivos.

Cálculos renales

Por lo general, los cálculos renales comienzan en el centro del riñón como concentraciones muy pequeñas de calcio, ácido úrico y otras sustancias de la orina. Si bien los cálculos pequeños a menudo pasan desapercibidos, con el paso de los años y a medida que se acumula más material, se pueden formar cristales sólidos grandes que se alojan en el tracto urinario. Los cálculos desalojados pueden causar dolor compresivo, sangre en la orina, escalofríos, fiebre, sudoración, náuseas y vómitos.

Relación entre el jugo de aloe y los cálculos renales

El jugo de aloe no sólo contiene componentes claves tales como aloína, aloína-emodina, resinas, taninos y polisacáridos, sino también 20 minerales, 12 vitaminas y 19 aminoácidos esenciales para la buena salud. Además, el aloe aporta aloemannan, un azúcar complejo que se concentra en los riñones. Según Phyllis A. Balch, asesor nutricional certificado y autor del libro "Prescription for Herbal Healing", este compuesto estimula la producción de células renales saludables a la vez que reduce el índice de depósitos de cristales que causan los cálculos. Balch recomienda beber 1/4 taza de jugo de aloe a diario durante no más de dos semanas consecutivas.

Precauciones y consideraciones

En ciertas ocasiones el jugo de aloe puede provocar náuseas, erupciones en la piel, decoloración en la orina y disfunción hepática. Los niños, las embarazadas, las mujeres en período de lactancia y las mujeres que menstrúan no deben ingerir jugo de aloe y lo mismo es válido para quienes padecen trastornos renales o cardíacos. Quienes toman anticonceptivos tampoco deben usar jugo de aloe.

Más galerías de fotos



Escrito por susan defeo | Traducido por valeria d'ambrosio