Jogging con condromalacia rotuliana

La condromalacia rotuliana es un ablandamiento o ruptura del cartílago debajo de la rótula, según National Institutes of Health. Esta afección es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes y se caracteriza por sensibilidad de rodilla, dolor de rodilla y una sensación de fricción cuando se flexiona la rodilla. Mientras que el descanso se recomienda a menudo con la condromalacia patelar, hay medidas que puedes tomar para permitirte realizar jogging sin dolor mientras te recuperas.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Calzado para correr
  • Correa de la rótula

Instrucciones

  1. Consulta a un médico. Asegúrate de que tus síntomas son condromalacia y no una enfermedad más grave, como un desgarro de cartílago o ligamento. Un examen físico, historia clínica y las radiografías pueden ayudar a diagnosticar la condromalacia y descartar otras condiciones.

  2. Sigue las instrucciones de tu médico. Tu médico puede sugerirte algunas semanas de descanso, medicamentos anti-inflamatorios y fisioterapia. Ayuda a prevenir futuros casos de condromalacia rotuliana con un programa de fortalecimiento de la rodilla, algo que se puede utilizar para trabajar tu tendón de la corva y el cuádriceps.

  3. Pregúntale a tu médico acerca del uso de una correa de la rótula. Utiliza este pequeño aparato ortopédico mientras corres para ayudar a posicionar la rodilla adecuadamente y reducir la presión sobre la rótula.

  4. Invierte en un buen par de zapatos para correr. La American Academy of Podiatric Sports Medicine indica que tus zapatos deben ser apropiados para tu rutina de jogging , el terreno, tu peso corporal y tu tipo de pie. Los zapatos deben tener una adecuada absorción de impactos, que encaje perfectamente en los talones y que tengas suficiente espacio en la parte delantera para permitirte mover los dedos de los pies.

  5. Usa un soporte para el arco. Habla con tu médico acerca del uso de un soporte para el arco en tu calzado de deporte. El soporte del arco puede ayudar a reducir aún más el impacto y colocar menos tensión en las rodillas. Los soportes para el arco se pueden comprar con receta médica o sin receta médica.

  6. Cambia el terreno para el jogging. Cambia a una superficie más suave para ayudar a proteger las rodillas. Prueba con una caminadora, pista o corre por los senderos arbolados.

  7. Facilítate volviendo a correr lentamente. La National Academy of Sports Medicine recomienda el aumento de tu régimen de entrenamiento a un ritmo del 10 por ciento por semana. Si normalmente corres dos millas por día antes del diagnóstico, comienza con dos décimas de milla y agrega dos décimas adicionales cada semana.

Consejos y advertencias

  • Escucha a tu cuerpo. Si algo no sientes bien para y descansa.
  • Si el dolor persiste a través del jogging, deja de practicarlo y ponte en contacto con tu médico.

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Escrito por michelle zehr | Traducido por gabriela nungaray