¿Por qué el jarabe de maíz de alta fructosa está prohibido en Europa?

Hay conceptos erróneos sobre las regulaciones acerca del jarabe de maíz de alta fructosa en la Unión Europea o EU. Conocido como jarabe de isoglucosa o glucosa-fructosa en esta región, el jarabe de maíz de alta fructosa no está prohibido en la EU, sino que está bajo una cuota de producción.

Regulaciones que no son sobre la salud


La cuota de la EU es sobre la economía, no la salud.

La cuota de producción para el jarabe de maíz de alta fructosa tiene la intención de asegurar el desarrollo económico/agrícola justo en todo el territorio de la EU y no está relacionado con las preocupaciones por la salud que muchas autoridades de la salud públicas tienen acerca de la proliferación del jarabe de maíz de alta fructosa en la oferta de alimentos. La cuota de la EU fue establecida por primera vez en el 2005, fue modificada en el 2007 y nuevamente en el 2011. La alteración del 2011 fue para permitir la producción de más jarabe de maíz de alta fructosa, ya que la demanda actual en la EU superaba a la oferta.

Cuota reducida para cumplir con la demanda

Aunque, como en EEUU., hay un debate en la EU sobre el rol del jarabe de maíz de alta fructosa en la propagación de la obesidad epidémica, las cuotas de producción del producto fueron mitigadas en el 2011 "para mejorar la eficiencia y competitividad del sector". Esos sectores son el del azúcar y del jarabe de maíz de alta fructosa, de acuerdo con un reporte del 2010 de la European Commission on Common Agricultural Policy.

El jarabe de maíz de alta fructosa es mundial


El jarabe de maíz de alta fructosa se encuentra en muchos productos.

En EEUU, el consumo de jarabe de maíz de alta fructosa aumentó dramáticamente desde 1970 hasta hoy en día, con un incremento del 1.000 por ciento sólo de 1970 a 1990, de acuerdo con "Consumer Reports". El producto se encuentra en muchas bebidas, incluyendo casi todas las marcas de gaseosas no dietéticas, como también en cereales de desayuno, condimentos de ensaladas, quesos para untar, yogures, mermeladas, mantequilla de maní y otras comidas. Un estudio publicado en el 2009 de investigadores múltiples de alto nivel de EEUU, Europa, Nueva Zelanda y Australia en "Critical Reviews in Food Science and Nutrition", mencionó específicamente al jarabe de maíz de alta fructosa como contribuyente de la obesidad mundial. Aunque no se ha encontrado que el producto sea significativamente malo para el cuerpo como el azúcar en la investigación, su costo relativamente más bajo que el azúcar y su uso en muchos productos diferentes, que hace que evitar su consumo sea desafiante, ha llevado a algunas autoridades a cuestionarse si debería ser regulado de forma distinta a los demás endulzantes.

Una respuesta por partes a la regulación

En el 2004, la American Academy of Pediatrics declaró que las escuelas no deberían ofrecer gaseosas debido a su alto contenido de jarabe de maíz. Desde ese momento, numerosos distritos han seguido ese consejo. En última instancia, el jarabe de maíz de alta fructosa, como reportan los investigadores del estudio del 2009 "Critical Reviews in Food Science and Nutrition", es parte de una serie mayor de problemas que juntos contribuyen a la obesidad. Los factores ambientales, como la falta de actividad física, sumado a las poderosas tácticas de comercialización de alimentos, significa qee cada ciudad, estado, nación y región tienen que determinar qué regulaciones funcionan mejor para mantener a su población saludable. Por el momento, esto no incluye prohibiciones del jarabe de maíz de alta fructosa en ningún país o región.

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Escrito por joe smyser | Traducido por paula ximena cassiraga